En Dakar 2026, la cuarta edición de la Olimpíada de la Juventud, la ceremonia de apertura se realizará este sábado en el Estadio Abdoulaye Wade de Diamniadio, una de las dos sedes del evento. En la ocasión, Benjamín Fernández de Landa, representante de la gimnasia artística, llevará la bandera de Argentina junto a la nadadora Cecilia Dieleke y encabezará el desfile de la delegación albiceleste. El joven porteño cierra un año 2026 que promete varias alegrías para el deporte argentino.

A principios de año, durante un ejercicio en la barra, el gimnasta sufrió la fractura del quinto metacarpiano de la mano derecha. Con la mira puesta en los Juegos Suramericanos de la Juventud, tuvo un mes para recuperarse, y durante ese periodo entrenó con la mano enyesada, buscando mantener movilidad en las piernas y otros movimientos.

Tras tres semanas con la mano inmovilizada, dispuso de diez días para preparar el clasificatorio en CeNARD, que lo llevó a Panamá para los Juegos Suramericanos de la Juventud, realizados del 12 al 25 de abril. A pesar de llegar con el hombro y la muñeca condicionados, logró asegurarse un lugar y, en la competencia regional, sumó tres preseas: plata en all around y en la prueba por equipos, bronce en suelo, y fue finalista en anillas, barra, paralelas y salto.

Tres meses después, Fernández de Landa volvió a subir a los podios internacionales en Río de Janeiro, durante el Campeonato Panamericano de Gimnasia. En suelo, se consagró campeón en su categoría con 13,166 puntos, compartiendo el oro con el chileno Arturo Rossell y el canadiense Jaydon De Silva. El logro lo convirtió en el primer campeón junior argentino en un Panamericano desde Julián Jato (paralelas, 2016) y, además, en el tercero en la historia nacional, detrás de su entrenador Federico Molinari, quien había ganado en anillas en 2002.

Aunque sus mejores resultados llegaron en suelo, él mismo admite que no tiene un aparato preferido y que disfruta de los seis. “Me gustan todos, pero tengo mis favoritos: la barra es lo que más me gusta, es mi número uno. Después le siguen salto y suelo; lo importante es disfrutar de la gimnasia, es mi vida”, afirmó en una entrevista.

Con este historial, Fernández de Landa encara la oportunidad de competir en la cita juvenil olímpica más importante del mundo, acercándose a un sueño que persigue desde hace años.