Los avances en la economía, a partir de dos de sus pilares, comenzaron a mostrarse con más claridad, aunque con potencia aún baja y de forma irregular. El incremento del ingreso disponible de los hogares y la evolución de la oferta crediticia dieron señales mínimas de recuperación, en un contexto de desajustes de precios que dejó huellas en distintos colectivos.

En la visión oficial, el Ministerio de Economía señaló que ambos componentes vienen mejorando, aunque aclaró que siguen siendo, en líneas generales, motores de la economía y que se espera que la tendencia continúe.

Empiria, la consultora dirigida por Hernán Lacunza, informó que el ingreso disponible en agosto subió 0,8%, marcando la segunda alza consecutiva tras una subida en julio y una estabilidad en junio. No fue la única firma en confirmar ese comportamiento: Equilibra registró un aumento mensual del ingreso disponible del orden del 1,3% en agosto entre 14,5 millones de personas. No obstante, este repunte mantiene una caída interanual de 5%, y el indicador se ubica 16,5% por debajo del promedio de enero-septiembre de 2023, reflejando el impacto de la recomposición de precios relativos que siguió a la estabilización promovida por el gobierno libertario.

Empiria aporta además una lectura temporal: desde diciembre de 2025, el ingreso disponible mostró una mejora casi nula (0,2%), pero acumula una contracción del 0,5% respecto a noviembre de 2023. Proyecta, por otra parte, un vaivén para los meses siguientes: se prevé una caída de 0,3% en septiembre, una pequeña recuperación en octubre (+0,2%), con una trayectoria que alterna subas y bajas.

En la descomposición por ramas, la recuperación fue liderada por los salarios privados del SIPA, que subieron 1,8% en el mes, con una caída interanual de 4,0%. Le siguieron los salarios públicos, que crecieron 0,7% mensual pero cayeron 6,9% frente a igual periodo del año anterior. Las jubilaciones no mínimas prácticamente se mantuvieron estables (+0,1% mensual y -4,1% interanual), mientras que las mínimas con bono retrocedieron (-0,3% mensual y -9,4% interanual).

El ingreso real, ajustado por el IPC con la canasta ENGHo 2017/18, registró un avance de 0,9% en agosto, aunque se contrajo 2,7% frente a igual mes del año anterior, dejando al indicador 10,5% por debajo de enero-septiembre 2023. En su desglose por rubros, el salario privado formal real subió 1,3% mensual (y -2,6% interanual), el salario público 0,6% (y -3,2% anual), las jubilaciones no mínimas 0,2% (y -0,7% anual), y las mínimas con bono cayeron 0,1% (y -5,3% anual).

Empiria concluye, además, que todos los segmentos de ingreso mostraron mejoras en agosto, lo que alimenta la expectativa de que la economía podría mantener una trayectoria más favorable, al menos en el corto plazo. Sin embargo, persiste la duda sobre si este repunte será suficiente para esquivar una posible recesión técnica cuando se publiquen los datos del tercer trimestre, y sobre la magnitud que podría tomar la recuperación hacia 2027, en el marco previo a las próximas elecciones.