La influencia climática vuelve a marcar el pulso de las escapadas a la Costa Atlántica, con Mar del Plata como caso emblemático. En jornadas con lluvia, las consultas se moderan; cuando mejora el tiempo, estas son más frecuentes, pero las reservas se definen sobre la fecha de viaje. El temor pasa a ser prolongado para la temporada estival 2027, a raíz del fenómeno de El Niño, mientras los turistas también evalúan costos antes de elegir dónde pasar sus vacaciones.

Las observaciones surgen de las reuniones semanales entre el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EMTUR) y empresarios del sector. Johanna Panebianco, vicepresidenta del organismo, señaló que el clima cobra especial relevancia para quienes organizan escapadas cortas y advirtió que la incertidumbre podría demorar aún más las reservas para la temporada de verano. “La decisión tiende a consolidarse en el último momento; esto profundiza una forma de consumir basada en la inmediatez”, afirmó.

Carlos Núñez, director ejecutivo del Foro Argentino de Consultores y Agencias de Viaje (FACVE), coincidió en que las condiciones climáticas pueden acotar los plazos de planificación. En destinos tradicionales como la Costa Argentina y otros puntos del país, variaciones meteorológicas atípicas tienden a reducir la ventana de compra anticipada, impulsando decisiones de viaje a último momento en función de pronósticos de corto plazo.

Así, la temporada alta para la Costa Atlántica se empieza a delinear en un panorama de incertidumbre, donde las decisiones se concentran cada vez más cerca de la fecha de salida. Aunque existe preocupación por las condiciones climáticas, las agencias no reportan señales de cambios drásticos en el comportamiento de los viajeros. Almundo indicó que no se observó aumento en cancelaciones y que los pedidos de cambios se mantuvieron en niveles mínimos durante las últimas seis semanas, sin diferencias relevantes respecto del mismo periodo de 2025.

Andrés Deyá, ex presidente de Faevyt, expresó una “gran preocupación” del sector por El Niño, que ya comienza a impactar la costa y el litoral, y consideró que los viajantes podrían esperar hasta el último momento para evaluar el pronóstico. En la misma dirección, Aldo Elías, ex presidente de la Cámara Argentina de Turismo y vicepresidente de la Asociación Hotelera de Turismo de la Argentina, afirmó que las condiciones meteorológicas podrían influir en la elección de destino: “Los que son de playa quizá mantengan su opción, pero si el clima se mantiene tan adverso, podrían optar por otros lugares”.

En Mar del Plata, la estrategia apunta a disminuir la dependencia de la meteorología favorable. Panebianco explicó que la ciudad fortaleció una oferta que va más allá de las playas, con énfasis en gastronomía, teatro, festividades, parques y propuestas en las sierras, para atraer visitantes incluso cuando el tiempo no acompañe.