Durante años, un grupo de empresarios de Silicon Valley ha conducido en absoluto secreto una notable operación de compra de tierras en el norte de California, con la ambición de crear una ciudad completa desde cero. El plan se gestó en una zona agrícola ubicada entre Fairfield y Río Vista, en el condado de Solano, a mitad de camino entre Sacramento y San Francisco. El entorno combina turbinas eólicas, postes de alta tensión y ganado suelto, mientras este proyecto propone una urbe idílica: calles sin tráfico, corredores para correr y andar en bicicleta, extensos espacios verdes, restaurantes al aire libre y viviendas accesibles, todo ello con un enfoque de preservación ambiental y generación de empleo.
Según el portal oficial, la iniciativa es obra de Jan Sramek, quien, por su paso por Goldman Sachs, logró acercamientos con destacados actores de tecnología y finanzas de Estados Unidos. Entre los inversores del proyecto figurarían nombres relevantes del sector; sin embargo, sus identidades no se conocieron hasta que The New York Times publicó la noticia el pasado 25 de agosto.
Hasta ese momento se sabía que una empresa misteriosa llamada Flannery Associates —subsidiaria de California Forever— había ido adquiriendo, en los últimos cinco años, unas 20.000 hectáreas de tierra agrícola entre Fairfield y Río Vista, es decir, la mitad de los terrenos de la zona. “Llegaban con ofertas que cuadruplicaban o quintuplicaban los precios del mercado, ofertas que no se podían rechazar”, afirmó la alcaldesa de Fairfield, Catherine Moy, al diario.
Las preguntas sobre el verdadero alcance del proyecto afloraron con fuerza: ¿se trataba de Disney adquiriendo tierras para un parque temático? ¿Se planearía un puerto de aguas profundas? ¿Había intereses extranjeros, en particular chinos? ¿Qué relación guardaba la iniciativa con la cercana base de Travis, conocida como la “puerta al Pacífico” y que maneja un tráfico de carga y pasajeros mayor que cualquier otra terminal militar en EE. UU.?
El tema generó un movimiento constante de rumores entre terratenientes, residentes, autoridades locales y federales. Informes de que el FBI, el Departamento del Tesoro y otras agencias habían estado buscando para identificar a las personas detrás de Flannery Associates y a la vez multitudes de costos y demoras se hicieron presentes en distintos foros. El legislador demócrata Mike Thompson, que representa gran parte de la zona en la Cámara de Representantes, subrayó que el secretismo ha acarreado “mucha pérdida de tiempo y gastos” para la comunidad y las autoridades.
El grupo que impulsa California Forever reconoce la magnitud de la operación, mientras la atención pública y las preguntas sobre sus fines continúan.



