Cristina Kirchner continúa empujando para recuperar sus derechos políticos y volver a postularse, pese a que el frente judicial no avanza con velocidad. En paralelo, el Comité de Derechos Humanos de la ONU no dio una respuesta definitiva sobre las cautelares y, según fuentes cercanas a la expresidenta, la resolución de fondo podría demandar años. Aun así, sostienen que la cuestión de las cautelares podría resolverse antes y, incluso, discutirse en sesiones extraordinarias: “cuanto antes salga, mejor, pero sin desbordes”, señalan, y advierten que cualquier fallo sería vinculante.

El kirchnerismo no modifica la trayectoria de Axel Kicillof. El gobernador bonaerense repite que está dispuesto a enfrentarlos a CFK en las PASO y avanza en la construcción de un armado federal para fortalecer su proyecto. Su objetivo es que el liderazgo del peronismo se defina en las urnas y no quede concentrado en una oficina de la Ciudad. “Hay que trabajar desde abajo hacia arriba y desde la periferia hacia el centro”, afirmó tras su visita a Jujuy el pasado viernes.

Sergio Massa, por su parte, va delineando su estrategia con mayor claridad. A diferencia de la idea de autonomía promovida desde el interior, el ministro de Economía pidió avanzar en una coalición de gobierno que admita diferencias y advirtió contra la tentación de hegemonía. Aunque existan divergencias, los tres sectores comparten un diagnóstico: la imagen de Javier Milei atraviesa un marcado deterioro, con un rechazo de alrededor del 60%, y el objetivo de reelegirse va perdiendo terreno día a día.

El mensaje político que busca enfatizar el entorno de Cristina Kirchner es claro: restituir derechos y sostener su candidatura es defender la idea de que la exclusión no se naturaliza. “Cuando Lula fue encarcelado, el PT no se partió y nadie imaginó que la prisión fuera una oportunidad”, recordó Máximo Kirchner en relación con la situación brasileña. El diputado sostiene que no se puede discutir el futuro del peronismo como si Cristina ya no formara parte del proyecto y exige reconocimiento para la expresidenta. En ese marco, insiste en que Axel Kicillof la visite en San José 1111 para conversar cara a cara sobre su visión presidencial.

Para el gobernador, avanzar hacia la unidad no implica abandonar su propio recorrido político, incluso ante la posibilidad de una candidatura.