La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) presentó ante el gobierno de Santa Cruz un reclamo por el deterioro salarial de los trabajadores estatales. En la reapertura de la negociación paritaria, realizada el jueves 29, el gremio insistió en una recomposición urgente y sostuvo que, según la valoración de su secretaria adjunta, Sandra Sutherland, los ingresos estén prácticamente seis puntos por debajo de la inflación.

De acuerdo con informaciones recogidas por Noticias Argentinas, ATE llevó una nota a las mesas de Salud y de Administración Central para exigir la recuperación del poder adquisitivo y la creación de mecanismos que eviten nuevas pérdidas. El pedido incluyó un plan de desendeudamiento, con la participación de entidades financieras y medidas de protección del ingreso de las familias.

Sutherland subrayó que se agranda la brecha entre sueldos y costo de vida, y agregó que deudas e intereses complican aún más la situación de las familias trabajadoras. El dato de “casi seis puntos” corresponde a la evaluación del gremio y no deriva de una liquidación salarial individual verificada para todos los agentes.

Entre las demandas incorporadas en el escrito figuran la actualización de asignaciones y adicionales, la regularización laboral, los pases a planta permanente y el reconocimiento de la carrera administrativa, de modo que se abarque tanto el monto de los haberes como las condiciones de empleo dentro de la administración provincial.

El Gobierno confirmó que las reuniones se llevaron a cabo en la sede del Ministerio de Trabajo en Río Gallegos, en continuidad con los compromisos asumidos en junio. Participaron representantes de Salud, Administración Central y Educación, en mesas de diálogo sucesivas.

Del lado oficial, el subsecretario de Finanzas, Nicolás Villada, reconoció la compleja situación financiera. Detalló una caída acumulada del 1,7% en los recursos coparticipados por la Nación en septiembre, ingresos por regalías sin movimientos al alza y un estancamiento de los impuestos provinciales. Valoró la predisposición al diálogo y explicó que el cuadro fiscal fue explicado a los sindicatos, sin anunciar un nuevo porcentaje de incremento salarial.

Las posturas dejaron en claro una brecha: mientras el Ejecutivo argumenta restricciones de caja, la gremial reclama recuperar ingresos y atender el endeudamiento de los empleados. ATE formalizó estas exigencias por escrito en la mesa paritaria del 29.