Buenos Aires, 30 de octubre. En el gobierno coexisten posturas opuestas respecto a la futura reforma electoral y a las negociaciones con gobernadores aliados, mientras crecen las dudas sobre los plazos para llevar el proyecto al Congreso.

En los despachos vinculados a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se afirma que hay optimismo respecto del diálogo entre el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y representantes provinciales, y se esperan novedades en los próximos días sobre estas conversaciones.

Dentro de las filas oficialistas, se coincide en que los radicales constituyen la principal resistencia para acompañar a La Libertad Avanza (LLA) en la eliminación de las PASO. En particular, señalan al gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, quien busca frenar la intención libertaria de imponer a Luis Petri como su sucesor.

Desde Casa Rosada sostienen que, si logran avanzar con los radicales, el PRO también respaldaría el proyecto, que, más allá de eliminar las PASO, contempla cambios en el financiamiento de los partidos y la incorporación de Ficha Limpia, entre otros puntos.

“Dependerá de Patricia (Bullrich) porque el avance debe darse en el Senado. En los próximos días tendremos novedades”, comentó a NA una fuente de la mesa política.

No obstante, hay quienes dentro del propio ámbito libertario se muestran más pesimistas y advierten que, si el Senado no emite dictamen la próxima semana, la situación podría complicarse y la mesa política tendría que replantear la estrategia electoral para 2027. “Si no lo resolvemos antes de fin de mes, habrá que revisar la estrategia y contemplar un escenario con PASO en todas las provincias”, advirtió otra fuente.

La reconfiguración prevista podría incluir la posibilidad de presentar listas propias en cada jurisdicción, aunque desde el oficialismo aclaran que se mantendrán gestos especiales para los gobernadores dispuestos a acompañar al Gobierno.

La presión sobre los aliados aumenta conforme se acerca el cierre del periodo de sesiones ordinarias, fijado para el 30 de noviembre. Por otra parte, la opción de suspender las PASO para el año próximo o de habilitar el tratamiento de la reforma en sesiones extraordinarias pierde fuerza ante el riesgo de judicialización, según advierten desde el gobierno. En ese marco, sostienen la necesidad de concretar los cambios antes del inicio del año electoral, alineándose con lo planteado por la Cámara Nacional Electoral (CNE).