El equipo de gobierno de Javier Milei decidió presentar la actuación como una intervención clave para la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos, justo en un contexto de incertidumbre por la continuidad de las causas judiciales en Brasil tras la derrota del oficialismo en el balotaje frente a Lula da Silva.
Sin embargo, un abogado penalista explicó en Radio 750 que la acción podría encajar en un delito de encubrimiento: ayudar a un prófugo a eludir a la justicia. Aseguró que, si en algún momento Milei pierde la cobertura que hoy recibe, podría enfrentar problemas para salir del país.
Sobre la jurisdicción, el profesional señaló que, aunque en Argentina no se haya determinado un delito, la competencia para este tipo de hechos recae en Brasil. Por ello, la preocupación podría estar del otro lado de la frontera: la acción tendría efectos en territorio argentino, pero Brasil podría reclamar y exigir respuestas.
Para ilustrar la idea, mencionó casos históricos como el de Astiz y las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet, víctimas de graves crímenes en la década de 1970; recordó que hay un delito específico en el Código Penal argentino, el encubrimiento, que se aplica a quien asiste a un prófugo para evadir a la justicia. "Brasil también lo contempla", añadió, y advirtió que podría activarse un proceso de extradición y una "clave roja" internacional.
El analista concluyó que no hay certezas y que todo dependerá de cómo se configuren las circunstancias en ese momento, pero enfatizó que existe un riesgo real para Milei: la posibilidad de que no pueda salir de Argentina ante un eventual pedido de Brasil.
En resumen, mientras el Gobierno argentino celebra su rol en lo acontecido, aumenta la posibilidad de que Brasil eleve una reclamación formal en tribunales, con posibles trámites internacionales que podrían limitar la libertad de viaje del titular del Ejecutivo argentino.



