Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo, comunicó este jueves la ocurrencia de un ciberataque de carácter complejo que habría impactado en torno a US$6,3 mil millones. En consecuencia, la firma decidió congelar las operaciones de retiro y afirmó que los fondos de los usuarios están garantizados.

En un primer comunicado, la empresa había señalado que el origen del incidente podría estar vinculado a una laptop comprometida de un ingeniero de DevOps, lo que habría permitido que un atacante accediera a un contenedor de servicio y ejecutara retiros no autorizados. En esa explicación inicial, estimaron el impacto en aproximadamente US$6,3 mil millones y anunciaron el congelamiento de US$3 mil millones, reiterando que los fondos de los usuarios estaban seguros.

Horas después, Binance reconoció que se trataba de un “ataque complejo” y afirmó que coopera plenamente con las fuerzas del orden para esclarecer lo sucedido. La compañía indicó que ya inició la recuperación de los activos afectados para los usuarios y que continúa trabajando junto a autoridades, emisores, firmas de inteligencia de blockchain y socios de la industria para rastrear, congelar y recuperar pagos adicionales.

Según la agencia AFP, la firma de análisis TRM Labs sostuvo con alta certeza que el ciberataque fue orquestado por TraderTraitor, un grupo de hackers vinculado a Corea del Norte. Entre las señales citadas por TRM, identificaron que los atacantes focalizaron billeteras de Binance en 10 cadenas de bloques y que la mayor parte de los fondos se habría movido en un lapso de aproximadamente 20 minutos.

TRM indicó que TraderTraitor sería parte del Lazarus Group, conocido por incidentes de alto perfil, entre ellos el ataque a Sony Pictures en 2014 en represalia por la película The Interview. El caso podría convertirse, según Chainalysis y otros analistas, en el robo de criptomonedas más grande de la historia.

Hasta el momento, Binance mantiene que está trabajando para restaurar plenamente los activos y minimizar el impacto para los usuarios, mientras el ecosistema continúa evaluando la magnitud y las implicancias de este incidente.