Camilo Ugo Carabelli, 75º en el ranking mundial y máximo favorito al título en el Challenger de Guayaquil, protagonizó una salida abrupta durante su encuentro de cuartos de final frente al brasileño Joao Lucas Reis Da Silva. Con el marcador 5-5 del primer set, el porteño recogió sus palos y se retiró hacia los vestuarios, aduciendo que la cancha estaba en estado inadecuado para continuar. La acción derivó en descalificación por firma de default, lo que dejó sin posibilidades de seguir luchando y provocó la pérdida de 12 puntos en el ranking ATP más 3.095 dólares en premios.
Tras el episodio, Ugo Carabelli recurrió a sus redes sociales para hacer un descargo público. En esa comunicación, aseguró que su intención no era retirarse y que quería seguir jugando, pero que las condiciones de la pista lo ponían en riesgo. Admitió no haber percibido en ese momento las posibles consecuencias y afirmó que no escuchó adecuadamente las indicaciones del árbitro. Reconoció además que su reacción fue inapropiada y que estaba desbordado, aunque no buscó justificar su acto.
El jugador agradeció, a la vez, al público y a los organizadores del torneo, a quienes expresó su estima desde hace años. Remarcó el esfuerzo realizado durante la semana para mantener las canchas en condiciones aceptables a pesar de la lluvia que afectó Guayaquil en los días previos.
La resolución de la organización fue dejar sin juego a Carabelli por default, lo que permitió que Reis Da Silva avanzara a las semifinales tras apenas 49 minutos de la contienda. El contexto meteorológico incidió en dos jornadas difíciles para el certamen, complicando el desarrollo y deteriorando las condiciones de la cancha.
En cuanto a las implicancias reglamentarias, el ATP Challenger Tour contempla sanciones económicas para quienes abandonen la cancha sin autorización, con multas que pueden alcanzar los 3.000 dólares por abandonar el área de juego y hasta 5.000 dólares por no completar un partido. Ahora corresponde a la ATP evaluar si corresponde aplicar penalidades adicionales al caso de Carabelli.



