La periodista de ESPN Morena Beltrán denunció haber recibido amenazas de muerte por parte de un grupo de hinchas de Estudiantes de La Plata mientras trabajaba en la transmisión del partido ante Instituto. Después del hecho, publicó un descargo en su cuenta de Instagram en el que relató las agresiones, expresó su angustia y reflexionó sobre las dificultades de ejercer el periodismo en un entorno cada vez más hostil.

Según su versión, las personas se ubicaron frente a la puerta de la cabina y se dirigieron a ella con un lenguaje cargado de odio, dejando en claro que podían causarle daño. Beltrán describió a los agresores sin escatimar detalles: “Gente de distintas edades, hombres grandes, jóvenes que podrían ser mis hermanos, y una mujer que podría haber sido su madre”.

La periodista explicó que ya había trabajado en ese estadio en otras oportunidades y que, pese a no interpretar el episodio como un ataque exclusivo contra ella, entendió la necesidad de intervenir para frenar las provocaciones. “Me pareció oportuno fijar un límite porque el partido estaba muy caliente y las decisiones del árbitro generaban discrepancias”, expresó. Añadió que, junto a sus colegas, les recordó a los hinchas que estaban allí para cumplir con su labor.

Beltrán subrayó el contexto de intolerancia que rodea al fútbol argentino, donde la frustración por resultados a veces se traslada a quienes cubren los encuentros. “Es muy difícil hablar de este deporte; intento hacerlo con ética, pero a veces nada alcanza y eso me angustia”, aseguró.

La reportera contó también que, tras el hecho, algunos simpatizantes de Estudiantes se acercaron para pedirle disculpas. Sin embargo, insistió en la necesidad de reflexionar sobre la violencia y la dificultad de aceptar una derrota. “Entiendo que hoy la presión está al máximo y no se admite perder en el fútbol argentino. Nos pasó también en la final del mundo”, concluyó.