El VAR semiautomático, conocido como SAOT, ha ido ganando terreno a nivel mundial tras su prueba en la Copa Árabe 2021, su debut oficial en la Supercopa UEFA 2022/23 y su masiva utilización durante el Mundial de Qatar 2022. En Argentina, la Liga Profesional confirmó, tras la reunión de su Comité Ejecutivo en Puerto Madero, que se aplicará por primera vez en el país en la final del Torneo Clausura 2026, programada para el sábado 12 de diciembre en el estadio Diego Armando Maradona-Tricampeones del mundo, de La Plata.

Cristian Malaspina, presidente de Argentinos Juniors y secretario general de la AFA, señaló que este primer caso de uso es un avance importante para el fútbol argentino y calificó la gestión de la empresa encargada como con propuestas positivas. En junio, durante la disputa del Mundial 2026, la AFA comunicó que a partir de 2027 la SAOT quedaría implementada en los encuentros de Primera División.

La SAOT representa un cambio de era en una de las intervenciones más controvertidas del VAR, que es el trazado de líneas para determinar offside. En su funcionamiento, se emplean unas doce cámaras de seguimiento que captan la posición de la pelota y hasta 29 datos de cada jugador, con especial énfasis en las extremidades clave para decidir un fuera de juego. La pelota contiene un sensor interno que transmite datos de contacto; junto con un sistema de inteligencia artificial, cuando se detecta offside se envía una alerta automática a la sala de video para que los oficiales del VAR revisen la jugada. El volumen de información es alto: se manejan hasta 500 datos por segundo para fijar con precisión el momento en que se produce el toque.

El objetivo inicial, según la FIFA, fue reducir el impacto de las detenciones provocadas por el VAR y, de este modo, aumentar el tiempo neto de juego. En la práctica, el árbitro de video verificará en segundos el instante del pase y la línea de fuera de juego antes de comunicar la decisión final al árbitro principal.