El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, comunicó en una entrevista con The Drive, durante el fin de semana de carrera en Austin, que Pierre Gasly fue blanco de unas 13.000 amenazas de muerte luego del episodio ocurrido en el GP de España disputado en Madrid, con Franco Colapinto, su compatriota y compañero de Alpine, involucrado en el hecho. El incidente se dio en las vueltas finales de la prueba, cuando Colapinto intentó superar a Gasly en una fase en la que el francés tenía los neumáticos muy gastados y debía pasar por pits; la maniobra terminó con Gasly obstaculizando la carrera de su colega.
Colapinto, frustrado por la situación, habría pedido en varias oportunidades al equipo Alpine que emitiera una orden para intercambiar las posiciones y así evitar que el coche de Gasly fuera atacado por el McLaren de Oscar Piastri. En esa secuencia, los aficionados reaccionaron de forma violenta en redes sociales, dirigiendo consignas y ataques hacia Gasly y su familia.
El titular de la FIA señaló que las amenazas representan un riesgo real para el deporte y llamó a la unión de la comunidad para enfrentar este problema. Subrayó la necesidad de que todos remen en la misma dirección y criticó la posibilidad de que alguien aparezca entre sombras para hostigar a un piloto por una cuestión deportiva.
Colapinto, por su parte, condenó enérgicamente el acoso digital y grabó un mensaje para sus seguidores pidiéndoles que detengan las agresiones, asegurando que ese tipo de conductas no ayuda ni a él ni a su futuro en la Fórmula 1. En la misma línea, Ben Sulayem anunció la iniciativa Unidos contra el Acoso en Línea y habló de usar herramientas de inteligencia artificial para identificar y desenmascarar a los agresores, dejando en claro que no hay lugar para ese comportamiento.
El CEO y asesor de Alpine, Flavio Briatore, adelantó que, ante la continuidad de las intimidaciones, la escudería podría evaluar un bloqueo informativo total sobre Colapinto, restringiendo sus entrevistas y su exposición mediática.
El caso llega en un momento de intensas discusiones sobre el comportamiento de aficionados y medios, y la FIA sostiene que se deben tomar medidas claras para evitar que el deporte caiga en manos de la violencia y el acoso.



