La Federación Internacional del Automóvil (FIA) dio a conocer una cifra impactante vinculada al clima de hostigamiento en Internet: Pierre Gasly habría recibido 13.000 amenazas de muerte luego del encontronazo con Franco Colapinto durante el Gran Premio de España. El dato fue suministrado por Mohammed Ben Sulayem en una entrevista con The Drive, y sirvió para volver a poner sobre la mesa la gravedad del acoso en las redes sociales y su impacto en la Fórmula 1.
En lo que respecta al episodio en pista, tuvo lugar en las vueltas finales de la carrera, cuando Gasly defendía su posición frente a Colapinto, que apunto a superarlo para no perder terreno frente a Oscar Piastri, que venía acercándose desde atrás. La maniobra provocó la irritación entre ciertos seguidores del piloto argentino, que comenzaron a dirigir insultos y amenazas hacia Gasly, y también hacia su pareja y otros familiares.
El caso abrió un debate sobre la toxicidad en Internet y generó respuestas públicas de figuras involucradas en la F1. Colapinto condenó los mensajes intimidatorios y llamó a sus seguidores a evitar ataques contra otros pilotos. En apoyo al francés, Ben Sulayem afirmó que el abuso en línea hacia Gasly y su entorno es inaceptable y subrayó la necesidad de una acción conjunta entre pilotos, equipos, medios y fanáticos para frenar estas conductas.
En la entrevista, el titular de la FIA insistió en que el problema no afecta únicamente a los pilotos, sino a todo el ecosistema. Mencionó, además, el caso de una mujer que ejercía como comisaria deportiva y recibió amenazas de muerte y de violación, lo que la llevó a abandonar su tarea. Ante situaciones así, pidió medidas más contundentes para identificar y sancionar a los responsables, sin importar su puesto dentro de la comunidad de Fórmula 1. Entre las herramientas mencionadas, destacó la posibilidad de aplicar inteligencia artificial para rastrear cuentas que operan de forma anónima.
La FIA anunció también su campaña United Against Online Abuse (Unidos contra el Abuso en Línea), destinada a combatir el acoso en el ámbito deportivo. Ben Sulayem cerró advirtiendo que, si persiste el abuso en la red, corremos el riesgo de dañar la continuidad de la propia competición, y reclamó una respuesta firme para preservar la integridad del deporte.



