Un clip de apenas quince segundos, filtrado en una entrevista informal, puso a Kylian Mbappé en el centro de una controversia internacional. En la grabación, el delantero francés describe a Mao Zedong como “dictador chino”, una expresión que desató una intensa ola de reacciones en China y más allá.

En paralelo, la difusión del episodio provocó que la televisión estatal china anunciara la retirada de las transmisiones de La Liga en las que aparezca Mbappé, lo que podría impactar de forma directa los ingresos por derechos de emisión del Real Madrid, especialmente en el mercado chino. En ese marco, Javier Tebas, presidente de LaLiga, intervino para gestionar la situación y evitar que la consecuencias se traduzcan en una caída sostenida de la audiencia en China. Se recuerda que el conjunto merengue percibe, a nivel global, unos 159,5 millones de euros por la venta de derechos televisivos.

La repercusión fue también comercial. Tres empresas chinas que trabajaban con Mbappé cancelaron de inmediato sus contratos: Dongpeng, Mengniu y Milkground justificaron la ruptura con la declaración de tolerancia cero hacia acciones o palabras que hieran los sentimientos nacionales. Además, la temporada podría verse afectada por el impacto en el merchandising: la camiseta de Mbappé es, según reportes, la más vendida del Real Madrid en varios mercados, y se estima que entre un 10% y un 15% del merchandising internacional tiene origen en China. En paralelo, la plataforma RedNote inició el proceso de retirar contenidos relacionados con el delantero.

La respuesta oficial en China fue rápida. Un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores afirmó que las palabras que hieran los sentimientos del pueblo chino encontrarán una oposición unificada en todos los sectores. En ese marco, LaLiga ofreció disculpas al pueblo chino en nombre de la institución y anunció que está tomando medidas junto a sus socios y interlocutores en el país para mitigar el golpe en la transmisión del fútbol español.

Por su parte, Mbappé también pidió disculpas, señalando que sus comentarios fueron torpes y se arrepintió de haber causado dolor. En un intento por contener el daño, Tebas reiteró las disculpas de LaLiga y subrayó que se trabajará de forma directa con las autoridades y socios en China para minimizar las pérdidas posibles, especialmente en lo que respecta a la continuidad de las transmisiones del torneo en ese mercado.

La situación continuó evolviendo, con Mbappé y sus representantes buscando resolver el conflicto diplomáticamente y LaLiga evaluando los pasos a seguir para evitar un deterioro adicional de su posición comercial en China.