Este domingo 1 de noviembre, la Argentina tiene que efectuar el penúltimo desembolso anual al Fondo Monetario Internacional por US$876,7 millones, según el calendario público de la entidad. El pago podría hacerse a lo largo de noviembre sin incurrir en un atraso.

El martes, el FMI comunicó que su equipo técnico acordó con el Gobierno la tercera revisión del programa firmado en 2025. Ese entendimiento permitiría un giro de cerca de US$900 millones al país, pero no se ejecutará antes de la vencida de noviembre, ya que requiere la aprobación del Directorio del organismo para hacer efectivo el desembolso.

“Se prevé que la tercera revisión se someta a consideración del Directorio Ejecutivo del FMI a principios de diciembre”, indicó la entidad dirigida por Kristalina Georgieva. En ese escenario, los US$900 millones estarían llegando a Argentina antes del pago final del año, previsto para el 28 de noviembre, de US$338 millones.

Desde la consultora Outlier señalan que las reservas en dólares del Tesoro en el Banco Central (BCRA) operan en un nivel reducido. Estiman que el Tesoro podría disponer de menos de US$900 millones en el BCRA para cubrir esos compromisos.

Con ese panorama, las colocaciones oficiales en moneda extranjera quedarían prácticamente nulas tras el pago, siempre que no se hagan compras extraordinarias en los días previos a cancelar el compromiso, advierten los analistas.

Outlier también proyecta que, si no se emiten nuevos Bonar o Globales, y no se recurre a préstamos, swaps u operaciones con garantía de multilaterales, el Tesoro tendría que adquirir alrededor de US$5.000 millones ya sea en el BCRA o en el mercado para cubrir el tramo final de 2026 y el inicio de 2027. La consultora subraya que, de optar por la segunda alternativa, ello implicaría una caída más pronunciada de las reservas netas al inicio de un año electoral.

El FMI, en su último comunicado, indicó que el Gobierno está muy avanzado en gestiones para conseguir US$1.000 millones adicionales, probablemente procedentes de organismos internacionales, antes de finalizar el año.

Si esa operación se concreta y se suma el ingreso de US$340 millones por la privatización de AYSA, el Tesoro podría cerrar el año con depósitos cercanos a US$1.800 millones, según estimaciones de PPI. No obstante, esa cifra quedaría por debajo de los US$3.700 millones previstos en el programa financiero presentado en julio.

Más allá de los pagos ya previstos para este año —que totalizarían alrededor de US$4.483 millones—, las obligaciones con el FMI para 2027 ascienden a US$7.840 millones. En los cuatro años siguientes, la suma superaría los US$43.000 millones.