Mucho antes de que los autos adoptaran pantallas táctiles y asistentes virtuales, Suzuki adelantó una propuesta de entretenimiento en movimiento con el SXbox. El prototipo, construido sobre la base del SX4, buscaba fusionar tecnología automotriz y juego digital para demostrar lo que sería posible al incorporar una consola de Microsoft en un coche, sin planes de comercialización.

El proyecto fue desarrollado por American Sunroof Corporation (ASC) y formó parte de Suzuki LIVE, una iniciativa de la marca destinada a explorar propuestas de entretenimiento y tecnología aplicadas a la automoción.

La configuración principal giraba en torno a dos consolas Xbox 360. Una de ellas se ubicaba en la zona del tablero y estaba conectada a un sistema de proyección que permitía utilizar la superficie interior del capó como pantalla para los videojuegos. La segunda consola estaba pensada para los pasajeros de los asientos traseros y se complementaba con dos pantallas LCD independientes instaladas en el habitáculo.

Además, el conjunto incluía una pantalla retráctil de 30 pulgadas en el maletero, ampliando las posibilidades de juego fuera del habitáculo. Completaban el equipamiento cuatro mandos inalámbricos, uno de ellos integrado en el volante, junto con un sistema de sonido envolvente y asientos con vibración para simular la experiencia de una consola doméstica.

El SXbox no fue concebido para su venta; la intención era demostrar la viabilidad de distribuir distintas experiencias de entretenimiento entre los ocupantes del vehículo y atraer la atención del público en una era previa a las soluciones multimedia actuales para automóviles.

La aparición del prototipo coincidió con la consolidación de la Xbox 360, que había llegado a las tiendas en noviembre de 2005 y representaba una de las apuestas de Microsoft en el ámbito del entretenimiento digital. Con dos unidades instaladas, el SXbox pretendía mostrar que una consola podía adaptarse a diferentes espacios del coche, más allá de ser un simple accesorio.