Domingo Cavallo y Emmanuel Álvarez Agis cruzaron ideas sobre la política cambiaria, cada uno desde un ángulo distinto. Mientras el exministro de Economía hablaría de eliminar trabas para las empresas, el exviceministro cuestionó la apertura y pidió restaurar limitaciones para los particulares.
Cavallo cuestionó la forma en que se interviene el dólar y lo comparó con controles que, en su momento, ejecutó Moreno, exsecretario de Comercio Interior. En su visión, la autoridad monetaria maneja el tipo de cambio de manera similar a la gestión de precios en otras épocas, y consideró que la secuencia para flexibilizar las restricciones fue errónea: desarmar primero el cepo para las personas pero dejarlo vigente para las empresas generó un desequilibrio.
El exfuncionario también cuestionó las limitaciones impuestas a los exportadores. Sostuvo que exigirles vender sus divisas al tipo de cambio oficial contradice un marco liberal y reduce la disponibilidad de ingresos por ventas al exterior. En su propuesta para acumular reservas, planteó un mecanismo previsible de compras: compras diarias de unos 40 millones de dólares, similar al esquema utilizado en Chile.
Entre los temas de su crítica, Cavallo incluyó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al que tildó de privilegio. Propuso extender las condiciones que hoy disfrutan los proyectos contemplados en ese régimen al resto de la actividad económica, argumentando que las ventajas deben darse de forma amplia.
El exfuncionario también abordó su vínculo con el Presidente y aseguró que está bloqueado; afirmó que siempre buscó ayudar y que sus informes mensuales estaban dirigidos al mandatario. Sus elogios al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, habrían provocado malestar en Milei y en Caputo, según afirmó. En cuanto a Luis Caputo, dijo que su foco debería estar en ordenar la economía en lugar de gestionar el mercado cambiario, y subrayó una lectura polémica: “Él no es el ministro de Economía, es Milei”.
Cavallo vinculó sus observaciones con el contexto electoral y advirtió que el rumbo podría costarle votos al Presidente si no cambia. Por su parte, Emmanuel Álvarez Agis, director de PxQ, aportó una lectura alternativa: consideró un error haber abierto tanto el cepo y afirmó que, si hubiera estado al frente de la política, habría adoptado un trayecto distinto.
En síntesis, la discusión giró en torno a si la economía debería abrirse más o regresar a mayores controles, con posiciones que van desde la liberalización para el sector privado hasta la defensa de restricciones para particulares y empresas, en medio de un escenario electoral incierto.



