El Banco Central (BCRA) informó, a través de su informe de política monetaria publicado este jueves, que la actividad económica presentó una caída durante el tercer trimestre, señalando que esa desaceleración obedeció a factores puntuales que, según el organismo, se irán disipando en los meses siguientes.
Para el cuarto trimestre, la entidad proyecta una recuperación del PIB tras la caída observada, argumentando que la normalización de la actividad agropecuaria y la desaparición de los factores transitorios que afectaron julio permitirían un incremento significativo del PIB en ese periodo. El dato oficial de evolución del Producto para ese tramo será publicado por el INDEC en diciembre.
Al explicar las causas de la desaceleración, el BCRA subrayó que los sectores orientados a la exportación continuaron creciendo de forma notable, identificando a la minería, la agroindustria y la pesca entre las actividades más dinámicas. Asimismo, indicó que las ramas con mayor capacidad competitiva siguen ganando participación en la economía industrial, aunque reconoció que el sector enfrenta una reconfiguración estructural.
En ese marco, el informe señala que la industria doméstica atraviesa un proceso de reconversión: las firmas y ramas con mayor dependencia de la protección comercial continúan registrando caídas importantes (−9% interanual en agosto de 26). Entre estos sectores figuran, por ejemplo, la producción de equipos de informática, textiles, electrodomésticos y calzado.
En contraste, las ramas más competitivas y orientadas a la exportación —como la molienda de oleaginosas, los refinados del petróleo y los productos farmacéuticos— registraron un crecimiento del 3,2% interanual y alcanzaron niveles récord. Además, el BCRA mencionó un tercer bloque de industrias que producen insumos intermedios y productos químicos, que retomaron el crecimiento en 2026 tras las caídas ocurridas en 2024 y 2025.
“Más allá de la volatilidad de corto plazo de los indicadores mensuales de actividad, que podría verse afectada por la reducción extraordinaria de días hábiles prevista para noviembre, el PIB podría crecer por segundo año consecutivo en 2026”, adelantó el organismo.
El informe también señaló que existen riesgos en el corto plazo, entre ellos conflictos geopolíticos, un endurecimiento de las condiciones financieras internacionales o una menor demanda externa, factores que podrían afectar la inversión y el desempeño de algunos sectores transables.
La proyección de rebote para el PIB en el cuarto trimestre cuenta con el respaldo de analistas privados que participan del REM (Rem) y del FMI, quienes esperan un crecimiento de 1,8% en ese periodo. El BCRA, bajo la conducción de Santiago Bausili, afirmó que este proceso de expansión podría profundizarse en el mediano plazo, con efectos positivos para el agro, la minería y la producción de insumos.



