La industria del calzado argentina enfrenta una nueva preocupación en un contexto de ventas débiles, cierre de más de 200 plantas y miles de puestos de trabajo perdidos. A ello se suma la proximidad de la fecha límite para renovar la protección antidumping que impide la entrada de calzado procedente de China a precios considerados desleales, medida que vence el 14 de diciembre. Empresarios advierten que, sin esa salvaguarda, podría desatarse una nueva oleada de importaciones en un mercado ya saturado y con escaso poder de compra, justo cuando la producción nacional se encamina a cerrar el año con una caída cercana al 25%.
El temor fue expresado por empresarios y trabajadores durante una conferencia de prensa convocada por la Cámara de la Industria del Calzado (CIC) y el sindicato UTICRA, a la que asistieron representantes del sector y de la cadena comercial. En la convocatoria se detallaron las principales dificultades que atraviesa la actividad.
Los datos en conjunto muestran una profunda deterioración. Entre enero y agosto de 2026, la producción nacional de calzado registró una caída interanual del 24,8%, y en agosto la contracción fue del 30,8%. La tendencia descendente viene de 2023, en un marco de menor demanda interna y mayor competencia de productos importados.
En entrevista con este medio, el presidente de la CIC, Horacio Moschetto, subrayó que, si bien influyen factores como las importaciones, el contrabando y la competencia de plataformas globales, el problema central es la merma de compradores. “Lo principal es la caída del consumo. Hay también exceso de mercadería que el mercado no logra absorber”, afirmó el dirigente, al señalar que “hoy hay más zapatos en el mercado de los que el sector puede absorber”.
Las proyecciones de la cámara reflejan ese cuadro. Mientras en 2025 la producción argentina fue de 80 millones de pares, para 2026 se estima cerca de 60 millones, es decir, una disminución de 20 millones de pares, equivalente a un 25% respecto al año anterior.
El impacto también se siente en el comercio minorista. Moschetto indicó que las zapaterías acumulan stock y que el sector podría cerrar el año con una sobreoferta significativa. “Hoy todas las zapaterías tienen de todo”, comentó, advirtiendo además sobre el cierre de varios locales.
En este marco, los fabricantes centraron su preocupación en el 14 de diciembre, fecha de vencimiento de la medida antidumping que protege buena parte del calzado importado desde China. El mecanismo define un valor FOB de referencia de 15,70 dólares por par; si la importación llega a un precio inferior, se aplica el derecho antidumping correspondiente. Sin esa protección, advierten, podría imponerse una avalancha de importaciones que agrave la vorágine de caída productiva y de empleo en la industria nacional.



