La historia de Plantium-Gentec, integrada por Gentec como proveedora de equipamiento agroindustrial y Plantium, dedicada a la innovación en Villa Constitución, Santa Fe, suma un nuevo capítulo de ajuste. El empresario Jorge Gentili, de 80 años, autorizó despidos “sin causa” que afectan a casi 100 trabajadores, y anunció que la empresa operará con un equipo más reducido para intentar salir adelante. En 2025, esa dotación total rondaba los 250 empleados, según una entrevista anterior.
Según Gentili, las dificultades no son menores en las plantas de clientes claves. A Metalfor, que fabrica pulverizadoras, la situación financiera le dejó un saldo de “cheques devueltos y caja por $500 millones”; a Pauny, que produce tractores en Córdoba y tiene empleados reclamando sueldos atrasados, se le estarían devolviendo todos los cheques. En cuanto a Plantium y Agco, afirmó que la multinacional “no compra más” sus productos.
El empresario explicó que intentó sortear la tormenta desde principios de este año, confiando en una gran cosecha y esperando mejoras tras Expoagro y Agroactiva. Pese a ello, las expectativas no se materializaron y la realidad se fue complicando, admitió. “Traté de no despedir, pero me fui endeudando y llegué a un límite que no puedo cruzar; no hay forma de seguir”, sintetizó.
Frente a ese panorama, Gentili adelantó que la idea es quedarse con un grupo de personal más pequeño y comenzar una reestructuración para intentar rehacer la empresa. Los telegramas de despido llegan marcados como “sin causa”; la esperanza es, si la situación mejora, pagarles a todos. “Ojalá pueda remontar la empresa y pagarle a todo el mundo”, aseguró, al tiempo que sostuvo que buscará una reformulación del negocio.
El caso también activó la intervención del Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) de la zona, que reclamó la reincorporación de los despedidos. El propio Gentili señaló que había intentado vender la compañía y que no ha tenido problemas con el gremio; afirmó haber recibido “una ayuda muy grande” de la representación laboral. Mencionó, además, avances en desarrollos como un robot con inteligencia artificial para el agro y una tecnología de pulverización selectiva.
En lo macro, el empresario evaluó que el panorama para el sector es adverso. Señaló que, entre 2025 y octubre de 2026, el dólar habría subido un 4,5%, mientras la inflación ronda el 30%. El productor enfrentaría días difíciles: si una tonelada de maíz pasó de 180 dólares el año pasado a la misma cifra este año, la realidad es que el poder de compra se redujo en torno al 30%, y la historia, para quien compra insumos, no es favorable.



