Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), señaló que, si no se cambia la forma de abordar la problemática, la actividad productiva corre el riesgo de verse seriamente afectada. En la ocasión, dejó entrever que, sin una estrategia definida, la situación podría volverse insostenible para el sector.

La convocatoria es impulsada por CGERA, que agrupa a unas 50 cámaras empresarias pyme, y cuenta con el respaldo de los principales gremios fabriles del país. Dentro de Csira —la Confederación de Sindicatos Industriales de la República Argentina— destacan la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y Smata, que fortalecen la unión entre las cámaras y los sindicatos industriales para la movilización.

El objetivo declarado es llamar la atención sobre lo que entienden como una situación crítica y peligrosa para el entramado productivo: afirman que la sociedad ha naturalizado el cierre de industrias, una tendencia que, sostienen, no puede seguir.

El formato de la protesta será novedoso: un ruidazo nacional, pero de carácter virtual, con cada empresa expresando su reclamo desde la puerta de su planta. No habrá cortes de calles ni movilización en la vía pública; la acción se desarrollará de forma remota y coordinada a nivel nacional.

Los organizadores enfatizaron que el mensaje está dirigido tanto a las autoridades como a la ciudadanía, para buscar revertir la caída de la producción y preservar empleo y capacidad industrial.