Con el objetivo de contener la presión inflacionaria, el equipo económico decidió reforzar los subsidios a las empresas de colectivos que operan en todo el país y, a la vez, mantendrá congelados los precios de las tarifas a nivel nacional. En cambio, las tarifas para los servicios que circulan dentro de la Ciudad de Buenos Aires y para las que atraviesan la provincia de Buenos Aires tendrán aumentos, con porcentajes diferentes, dejando al margen a las líneas nacionales.

A partir del domingo 1° de noviembre, el pasaje mínimo dentro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sube 3,9% y queda en 956,37 pesos para trayectos de hasta tres kilómetros. En la provincia de Buenos Aires, la tarifa mínima se eleva 5,02% y alcanza 1.276,08 pesos. Por su parte, las tarifas de las líneas nacionales, que operan entrando y saliendo desde la capital, se mantienen en 742,81 pesos.

La implementación de estas subas no será uniforme entre los pasajeros: CABA y la provincia actualizarán sus valores conforme a sus criterios, mientras que las líneas nacionales conservarán el precio vigente y recibirán un incremento de subsidios por parte del Estado para compensar parte de sus costos.

Esta señal marca un giro respecto de meses previos. Entre mayo y julio, la Secretaría de Transporte autorizó aumentos del 2% mensual para las líneas nacionales. Desde agosto, no se aprobaron nuevos incrementos ni mayores subsidios, a pesar de las demandas de las empresas.

En noviembre, la Secretaría de Economía decidirá un aumento de los subsidios destinados a las líneas nacionales; sin embargo, no se permitirá una suba de los pasajes a nivel nacional. Con esta estrategia, el gasto público se incrementará, pero se evitará que esa actualización de costos impacte directamente en los usuarios de esos recorridos.

En la ciudad, la tarifa mínima porteña aumentará 3,9% desde el 1° de noviembre, con el valor de 956,37 pesos para trayectos cortos. Este cambio responde al mecanismo mensual de actualización de CABA, que combina un incremento base con el último dato de inflación disponible.

Con este nuevo ajuste, el boleto mínimo de la ciudad acumulará un aumento de 337,89 pesos durante 2026; en enero de este año, ese tramo valía 618,45 pesos. Por su parte, la provincia mostrará una divergence mayor: el mínimo de la tarifa para el primer tramo llegará a 1.276,08 pesos, y, pese a haber empezado 2026 con 686,09 pesos, el incremento previsto para noviembre se traduce en un avance acumulado de 590,02 pesos este año.

La brecha entre las tarifas de CABA y de la provincia se ampliará en los próximos meses, a medida que cada jurisdicción aplique sus propias reglas y aumentos. En tanto, las líneas nacionales seguirán con subsidios mayores para evitar que el costo de operación repercuta en los usuarios de esos servicios.