El gobernador bonaerense y aspirante a la presidencia, Axel Kicillof, reiteró que no permitirá que Cristina Kirchner imponga de manera unilateral al próximo postulante del Partido Justicialista, tal como ocurrió con Alberto Fernández. Aseguró que en las próximas PASO habrá competencia abierta entre los distintos precandidatos, sin acuerdos de cúpula. Esta postura generó rápidamente respuestas desde el entorno de La Cámpora.

En las redes sociales, integrantes del movimiento recriminaron la posición de Kicillof. La ex titular de Anses, Fernanda Raverta, fue la más contundente y abrió su hilo cuestionando la idea de renegar de las candidaturas impuestas por el “dedo”, y dejó entrever que ciertas decisiones para desafiar a Cristina Kirchner llegan en un contexto en el que la dirigente está enfrentando procesos judiciales. Otros dirigentes oficiales del espacio, como el diputado Facundo Tignalelli y el senador Emmanuel González Santalla, se sumaron a la crítica, tomando como base recortes de noticias que mostraban a Kicillof oponiéndose a la designación a dedo.

El propio Kicillof, el viernes, coincidió con el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir (radical), en un esfuerzo por ampliar su alcance a nivel nacional de cara a las elecciones de 2027. Este fue el tercer movimiento relevante de su gestión en pocos días para afirmar su trayectoria electoral.

Entre el jueves y el viernes previos, el mandatario bonaerense mantuvo reuniones clave: el 22 de octubre se reunió con Sergio Massa y Máximo Kirchner, acordando bloquear en el Congreso cualquier intento oficial de suspender o eliminar las PASO. Posteriormente, Kicillof convocó en La Plata a la agrupación MDF (Movimiento Derecho al Futuro) para dejar claro que no habrá unidad electoral si se pretenden imponer condiciones o acuerdos que favorezcan a terceros en su proyecto.

Kicillof reiteró que lo más conveniente es que la definición de candidaturas se haga por consulta popular mediante la PASO, defendiendo la decisión de la gente por encima de acuerdos de cúpula. Su entorno sostiene que el objetivo es competir contra otros nombres del PJ, como Sergio Massa, y no ceder ante presiones que limiten su espacio político.

De cara a su gira y a una entrevista con El Tribuno, el gobernador afirmó que ya existen varios candidatos en juego y que, si bien en su momento él dijo que las candidaturas podrían definirse el año próximo, la situación está en pleno desarrollo y podría evolucionar con nuevas definiciones. En la lectura de La Cámpora, estas movidas buscan desplazar la idea de una hegemonía de una sola figura y apuntan a sostener una definición por voto popular.