Durante el Foro de Agenda Ambiental Latinoamericana, celebrado en La Plata, Máximo Kirchner, líder de La Cámpora y diputado de Unión por la Patria (UxP), defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y dejó en claro que no está en contra de la producción de minerales ni de combustibles, sino de la finalidad de estas políticas. Afirmó que, cuando se discuten estos temas, “muchos se ponen nerviosos”.
El dirigente sostuvo que el RIGI otorgaba ventajas fiscales para que empresas mineras y petroleras trasladaran al exterior recursos como litio, oro, plata, gas y petróleo. Señaló que las comunidades cercanas a los yacimientos no perciben mejoras significativas en su calidad de vida: faltan médicos y pediatras, no hay mamógrafos y, en muchos casos, ni siquiera llega una señal adecuada de teléfono o Internet, a pesar de las ganancias que generan estas compañías trasnacionales, sin una planificación estratégica clara.
Kirchner comentó haberse sorprendido por las críticas de un gobernador peronista, aludiendo al catamarqueño Raúl Jalil, quien calificó de “error” sus apreciaciones en una entrevista con Radio Mitre. Explicó que, si se habla de auditoría, entonces también habría que auditar otros rubros, como la universidad pública o las pensiones por discapacidad, y proponer cuentas sobre productos básicos para quienes no pueden alimentarse, mientras no se auditan las mineras y las petroleras, lo que, para él, pone en riesgo el futuro del país.
Además, remarcó que “no está en riesgo” la gente por el gobierno actual o el gobernador de Catamarca: el verdadero riesgo, afirmó, aparece cuando se intenta auditar un régimen de inversiones que, a su entender, no responde a los intereses de la Argentina. En otro tramo, subrayó que la economía podría ingresar en recesión técnica en el próximo mes. Señaló que, tras tres años de gestión de la coalición de la derecha y de un RIGI que prometía inversiones sin precedentes, la inversión extranjera directa (IED) es la más baja de la serie desde que se mide.



