La Organización Meteorológica Mundial (OMM) comunicó que las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera siguieron elevándose durante 2025, rompiendo todas las marcas previas. Entre los principales constituyentes, el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O) mantienen niveles que impulsan el calentamiento global y, por ende, las temperaturas a nivel global.

Este martes se publicó el 22º Boletín anual sobre Gases de Efecto Invernadero de la OMM, en la antesala de la 31ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP31), que tendrá lugar en Antalya, Turquía, del 9 al 21 de noviembre.

El informe subraya una tendencia de incremento sostenido a lo largo de los años y alerta sobre cambios climáticos que quedarán grabados a largo plazo. “Los últimos 11 años han sido los más cálidos registrados y esa trayectoria no se detendrá. El CO2 tiene una vida muy larga y seguirá influyendo en el clima mundial durante décadas e incluso siglos”, indicó Ko Barret, Secretaria General adjunta de la OMM.

Barret explicó que los GEI retienen “una cantidad de calor sin precedentes en la atmósfera”, lo que alimenta la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos y eleva los riesgos para economías y sociedades.

El boletín analiza tanto la concentración total de GEI en la atmósfera como el incremento generado por las emisiones anuales nuevas, derivadas de la quema de carbón, petróleo y gas.

En 2025, la concentración de CO2 alcanzó 426 ppm, la de CH4 llegó a 1.949 ppb y la de N2O a 333,9 ppb. En comparación con los niveles preindustriales, esas cifras significan aumentos de 53% para CO2, 267% para CH4 y 26% para N2O. “Cada ppm importa, porque atrapa más calor. Estamos sobrecargando el océano y la atmósfera”, remarcó Barret.

El CO2, por sí solo, representa aproximadamente el 66% del calentamiento global. Alrededor de la mitad de las emisiones anuales de CO2 permanecen en la atmósfera, mientras que el resto es absorbido por ecosistemas y océanos. El boletín señala que el aumento entre 2024 y 2025 (2,8 ppm) fue menor que el registrado entre 2023 y 2024 (3,6 ppm), que había marcado el mayor salto histórico. Sin embargo, este último incremento continúa por encima de la tasa promedio anual de 2016-2025 (2,6 ppm), marcando una referencia para comparar con años previos, como la década de 1960, cuando el alza anual era de alrededor de 0,8 ppm.