En la Ciudad Papa Francisco, ubicada en el partido bonaerense de La Matanza, confluyeron diversas fuerzas: movimientos populares de América Latina, representantes de la Iglesia argentina y emisarios del Vaticano. Entre ellos participó Alessandra Smerilli, prefecta del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano, quien recepcionó el documento colectivo que será remitido al Papa León XIV durante la visita prevista en Argentina del 8 al 11 de noviembre, en el marco del Encuentro Regional de Movimientos Populares – Capítulo Argentina 2026.
La actividad incluyó una peregrinación al asentamiento conocido como Las 3T, en el barrio Puerta de Hierro, y una misa que estuvo a cargo del arzobispo de La Plata, Gustavo Carrara, junto con el arzobispo Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y uno de los principales organizadores de la llegada papal al país.
Puerta de Hierro, sobre la Avenida Crovara, es uno de los barrios con mayores necesidades en el distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires, y donde persisten problemas de violencia, inseguridad, vulnerabilidad y narcomenudeo. El documento, de seis páginas, sostiene que ante un sistema que busca hacer creer que hay personas prescindibles, corresponde a la iglesia y a los movimientos populares «plantar bandera contra la deshumanización».
El texto desarrolla una lectura conjunta de las transformaciones iniciadas por Francisco y la continuidad que busca fortalecer en el papado de León XIV: una Iglesia que escucha, camina en común y se descentraliza. Se subraya la idea de una Iglesia cercana, en salida, que coloque a los pobres, a los trabajadores, a las periferias y a los descartados en el centro de la acción pastoral. En ese marco, se destacan dos ejes compartidos por ambos pontífices: la prioridad por los más vulnerables y la ecología integral, con un horizonte orientado a la paz global y la resolución de conflictos.
En este sentido, se hace referencia a la función del Vaticano como mediador en tensiones internacionales y a la necesidad de redireccionar recursos para enfrentar problemas urgentes como el hambre, la vivienda y el desempleo, evitando la lógica del gasto militar en Europa.
La jornada concluyó bajo el lema “Por una Magnífica Humanidad”, que sintetiza una visión de trabajo conjunto entre movimientos populares y jerarquía eclesiástica en torno a una ética de justicia social y dignidad humana, con vistas a la visita papal y al fortalecimiento de políticas públicas que atiendan a las periferias y a quienes han sido dejados de lado.



