El Gobierno encara las últimas etapas de 2026 sin certezas sobre sus dos proyectos centrales: el Presupuesto 2027 y la suspensión de las PASO. A pesar de las gestiones del jefe de Gabinete, Diego Santilli, con gobernadores, los acuerdos y los apoyos siguen demorados. Las próximas semanas se presentan con la presencia de otros factores que condicionan el ritmo legislativo: las elecciones de medio término en Estados Unidos, a las que acudirán varios legisladores vinculados al bloque libertario como observadores, y la llegada del Papa León XIV a la Argentina, que provocarán dos semanas de menor actividad en el Congreso.

En ese marco, al oficialismo le quedarán apenas las dos últimas semanas de noviembre para avanzar en negociaciones antes del cierre del periodo de sesiones ordinarias; para el resto del año, habrá que convocar a sesiones extraordinarias. Martín Menem podría intentar sacar adelante la Ley de Soberanía con los cambios que exige Estados Unidos, tras la llegada del Papa, mientras que el Senado deberá acelerar la sanción de la ley de discapacidad para distender vínculos con aliados.

La etapa de mayor sintonía entre el Gobierno y algunos sectores del Congreso, conocida en la práctica como la “primavera libertaria”, llegó a su fin. El principal obstáculo para las aspiraciones oficiales son quienes hasta ahora permitieron avanzar las medidas de ajuste y recorte en derechos: el PRO y la UCR se niegan a respaldar la suspensión de las primarias sin un acuerdo político previo y tampoco garantizan votos para el Presupuesto. Santilli lidera ambas negociaciones, pero muestra pocas cartas para entregar a los gobernadores. A esto se suman tensiones internas dentro del propio oficialismo: Patricia Bullrich se desvinculó de las gestiones.

Durante la semana que cierra, la resistencia de los aliados en Diputados obligó a postergar la firma del dictamen de la ley de leyes. El Gobierno esperaba contar con ese tema zanjado para noviembre, pero el PRO endureció su posición y la UCR planteó objeciones sobre el contenido. Entre ellas, la oposición a la eliminación de la actualización automática de la Asignación Universal por Hijo y el pedido de mayores partidas para el Financiamiento Universitario.

En un intento por acercar posiciones, Cristian Ritondo mandó una carta a Martín Menem reclamando la reducción del impuesto a los combustibles, mayor transparencia en las concesiones viales, la autorización de operaciones de financiamiento para la Ciudad y la regularización de las transferencias de coparticipación a la administración porteña. El entorno de Menem interpretó el mensaje como una “paritaria a cielo abierto” y respondió con críticas hacia Mauricio Macri. En un encuentro solidario organizado por María Eugenia Vidal, el expresidente lamentó que las conversaciones para una eventual alianza electoral entre el PRO y La Libertad Avanza no avancían.

El oficialismo, por su parte, estaría dispuesto a ceder puntos para avanzar. Si no se aprueba el texto antes del 31 de diciembre, podría prorrogarsi el Presupuesto 2026. La negociación también queda condicionada por la necesidad de señales claras frente a un año electoral y por la agenda internacional que impacta la dinámica legislativa.