El inicio del Superclásico mostró un ritmo intenso y un hecho determinante apenas comenzado el partido. A los 7 minutos, una mala salida de River dejó a Boca con una ocasión de peligro: Miguel Merentiel aceleró por el carril central y quedó mano a mano frente al arquero tras la desatención de la defensa millonaria. Frente a la llegada del uruguayo, Martínez Quarta intentó frenarlo sujetándolo de la camiseta justo cuando iba a ingresar al área.

En un primer momento, el árbitro no sancionó la jugada con severidad o dejó pasar la acción. Pero desde la cabina del VAR se activó la revisión de la acción y quedó claro que Merentiel quedaba en posición de gol, sin defensores cercanos con posibilidad de revertirla.

Al considerar que se trataba de un agarrón en calidad de último hombre para impedir una opción clara de gol, el juez regresó al campo, revocó su decisión inicial y le mostró la roja directa al defensor. Con la expulsión de Martínez Quarta, River quedó con diez jugadores muy temprano, lo que obligó a Leo Ponzio a reconfigurar el esquema defensivo y a mantener esa situación durante gran parte del encuentro. En la siguiente jugada, el entrenador dispuso un cambio: salió Lucas Beltrán y ingresó Lautaro Rivero.