El inicio del Superclásico entre Boca Juniors y River Plate quedó marcado por una decisión disciplinaria que modificó el trámite del partido desde temprano. A los ocho minutos, Lucas Martínez Quarta recibió la expulsión tras contener a Miguel Merentiel durante una avanzada de Boca. El árbitro Ramírez inicialmente no sancionó la falta, pero el VAR, a cargo de Silvio Trucco, le indicó revisar la jugada. Tras observarla en el monitor, Ramírez mostró la roja, argumentando que se interrumpía una ocasión manifiesta de gol, dejando a River con un hombre menos.
La quita de jugadores obligó al entrenador de River, Leonardo Ponzio, a mover el equipo de inmediato: a los 10 minutos, Lucas Beltrán dejó su lugar a Lautaro Rivero. En el análisis posterior, varios analistas y aficionados cuestionaron la severidad del golpe disciplinario. La Regla 12 del DOGSO (ocaso de gol seguro) contempla cuatro factores para determinar si una acción debe ser expulsión o una falta táctica con amarilla; en este caso, Merentiel no tenía la posesión ni una posibilidad clara de controlar la pelota en el instante de la falta. Por esa lectura, muchos entendidos sostuvieron que la infracción debería haber sido sancionada con tarjeta amarilla por interrupción de una jugada prometedora, no con expulsión. Además, el VAR también quedó en tela de juicio por haber recomendado la revisión de una jugada que, desde esa óptica, no reunía la gravedad necesaria.
D’Onofrio no tardó en manifestarse en redes: a través de X, el ex presidente del club Millonario expresò su condena al arbitraje, calificándolo de injusto y señalando que el fútbol argentino no merece este tipo de decisiones. Sus mensajes, los primeros de una serie de cuestionamientos que se dieron en pleno desarrollo del partido, encabezan una ola crítica que también incluyó a hinchas de River y a neutrales.
Más allá de la jugada de Quarta, la jornada también dio lugar a otros debates en torno a la actuación arbitral. Algunos usuarios señalaron que una infracción de Lautaro Blanco sobre Andrada, en la segunda mitad, podría haber sido roja, pero no hubo revisión del VAR. En una secuencia similar, Gonzalo Montiel sí recibió la expulsión. Con respecto a otros minutos clave, se mencionó que Paredes, ya amonestado, podría haber visto una segunda tarjeta amarilla a 17 minutos del final por una falta a Tomás Galván, lo que habría cambiado otros pasajes del encuentro.
En síntesis, la expulsión de Martínez Quarta y la intervención del VAR provocaron un intenso debate sobre la consistencia arbitral y la interpretación de DOGSO, mientras D’Onofrio elevó el tono de la discusión con sus críticas públicas.



