En Nueva York, la casa de cambios de criptomonedas informó que logró cubrir la mayor parte de los recursos sustraídos en el incidente más grande de su tipo, con un total de US$6.300 millones. De ese monto, el 90% ya estaría reponido, mientras que el 10% restante corresponde a tokens de menor liquidez y podría requerir más tiempo para su adecuada recuperación.
La compañía señaló que dispuso internamente de unos US$6.340 millones para enfrentar las pérdidas ocurridas. Además, indicó que la reposición de fondos involucró un uso parcial de su Fondo de Activos Seguros para Usuarios (SAFU), que cuenta con US$1.000 millones, junto a una reserva de bitcoins para proteger a los clientes ante eventuales brechas de seguridad.
Binance comunicó también que el 31 de octubre realizó una nueva instantánea de los activos depositados como parte de su proceso de verificación de reservas. Los usuarios que posean los 10 tokens listados —BTC, ETH, USDT, BNB, SOL, USDC, XRP, USD1, RLUSD y ZEC— podrán constatar que sus activos cuentan con una cobertura mínima de 1:1 una vez que esté disponible la comprobación completa.
La firma sostuvo que continúa avanzando para restablecer los retiros el domingo 1 de noviembre, dentro del plazo previamente fijado. El robo ocurrió el jueves por la noche y, según la empresa, se sustrajo US$6.3 mil millones en aproximadamente 20 minutos; horas después, Binance comunicó que había comenzado a recuperar el dinero.
Esta cifra supera cuatro veces al mayor ciberataque registrado previamente, el de US$1.5 mil millones perpetrado contra Bybit en febrero de 2025. TRM Labs, firma de investigación de blockchain, afirmó el jueves tener “alta confianza” de que el ataque fue orquestado por TraderTraitor, grupo vinculado a Corea del Norte, citando información dentro y fuera de la cadena de bloques. Señaló coincidencias con robos anteriores asociados al país.
Se cree que TraderTraitor integra al Lazarus Group, conocido por ataques como el hackeo a Sony Pictures en 2014. En Estados Unidos, el entonces presidente Donald Trump afirmó que se estaba investigando el hecho, mientras el FBI señaló que estaba al tanto del incidente y buscaba entender su alcance.



