La casa histórica que albergó la sede rosarina del Banco Provincial de Santa Fe, ubicada en la esquina de San Martín y Santa Fe, dejará de estar en manos privadas y pasará a manos del gobierno provincial. El Grupo Petersen, que opera la entidad, cesó por completo la actividad en ese inmueble y concentró las operaciones en su sucursal de Córdoba y en el nuevo centro de negocios ubicado en Oroño 900, inaugurado este año. Voceros de la entidad aseguraron que “todo lo que había en la sede histórica está funcionando en Córdoba y en Oroño”, subrayando que ya no hay actividad operativa en el antiguo edificio.

Aún no se conoce la fecha de ocupación por parte del Estado santafesino. El inmueble no fue vendido durante la privatización de mediados de los años 90, cuando la banca pública fue concesionada al sector privado, pero sí continuó formando parte de su órbita hasta ahora. Hasta principios de este año, el Nuevo Banco de Santa Fe utilizó la sede de San Martín y Santa Fe para gestionar servicios vinculados a jubilados que cobran sus haberes a través de Banco Entre Ríos, también parte del mismo holding de capital nacional fundado en 1920.

Según pudo reconstruirse, no hay una fecha precisa para la devolución al Estado. El gobierno envió equipos de arquitectos para inspeccionar el estado de la construcción, que ocupa la mitad de un cuadra en pleno centro de Rosario y que fue la primera sede de la entidad con más de un siglo y medio de historia.

Entre las posibles destinaciones para el inmueble, se manejó la hipótesis de albergar la sede local de la Administración Provincial de Impuestos (API), que hoy funciona en Tucumán entre Dorrego e Italia. También se barajó que pudiera convertirse en la nueva sede del Registro de la Propiedad, aunque aún no hay decisión tomada.

Contexto histórico: El 27 de mayo de 1874, el entonces gobernador Servando Bayo envió a la Legislatura un mensaje para crear una entidad financiera mixta público-privada destinada a impulsar Rosario. El proyecto fue aprobado y el Banco Provincial de Santa Fe abrió sus puertas el 1° de septiembre de ese año, con la visión de dinamizar la economía local y aportar al desarrollo de la ciudad. Con más de 150 años de historia, la entidad atravesó la etapa de privatizaciones de finales del siglo XX, cuando su operatoria pasó a manos privadas, proceso que continúa como antecedente de la situación actual.