El 30 de octubre de 2026, OpenAI anunció la llegada de GPT-Rosalind-6, un modelo de inteligencia artificial diseñado para biología y desarrollo de fármacos. La firma afirma que, frente a versiones anteriores, este sistema responde a un mayor rango de consultas relacionadas con riesgos, sin dejar de rechazar pedidos que podrían emplearse para daño biológico. La entrega quedará condicionada a la aprobación de cada organización solicitante.
La ficha técnica difundida ese día aclara que GPT-Rosalind-6 utiliza los mismos pesos que GPT-6 Astra, el modelo principal de la casa. No se añadieron datos de entrenamiento nuevos ni ajustes de fine-tuning específicos; lo que varía es el alcance de las respuestas y el público autorizado para utilizarlas.
OpenAI mantiene que el modelo sigue negándose a ayudar en la fabricación de armas biológicas. En la clasificación de riesgos, se lo ubicó en un nivel alto en materia biológica y química, una escala inferior al crítico dentro del Marco de Preparación. En ciberseguridad, sin embargo, se lo considera crítico, igual que a GPT-6 Astra.
La trayectoria de GPT-Rosalind comenzó el 16 de abril, cuando fue presentada a clientes como Amgen, Moderna y Thermo Fisher Scientific. El 11 de septiembre del mismo año dejó la fase de pruebas y pasó a estar disponible a nivel mundial para organizaciones elegibles. La versión anterior es la 5.5.
En su evaluación, OpenAI comparó GPT-Rosalind-6 con la versión 5.5 en tres pruebas de ciencias de la vida. En química medicinal, la puntuación creció de 28,9% a 49,6%. En análisis de datos genómicos, el rendimiento subió de 16,7% a 37,7%. En tareas aportadas por científicos en ejercicio, pasó de 44,0% a 61,3%.
Estos resultados provienen de las pruebas internas de la empresa, que contó con el mayor presupuesto para razonamiento utilizado hasta la fecha. En la prueba de genómica, se utilizó una configuración distinta a la que opera en producción.
Una evaluación de conocimiento de riesgo biológico, elaborada con Gryphon Scientific, muestra el efecto del cambio. GPT-Rosalind-6 rechazó el 9,4% de las preguntas; GPT-6 Astra, 29,2%; y la versión 5.5, 1,8%.
Sin contar los rechazos como aciertos, el modelo acertó el 78,3% al elegir la respuesta más frecuente de 32 intentos, frente al 63,3% de GPT-6 Astra. OpenAI también aplica un puntaje que suma los rechazos como aciertos para estimar la capacidad que el entrenamiento de seguridad podría ocultar: 85,0%, por encima del umbral del 80% para alta capacidad.
Tras ese ajuste, GPT-Rosalind-6 supera el umbral de alta capacidad en tres de las cuatro evaluaciones, por lo que se mantiene la clasificación. El documento aclara que estas pruebas evalúan capacidades específicas y no equivalen a un examen exhaustivo de la capacidad de causar daño biológico.
Ese mismo 30 de octubre, OpenAI corrigió en la ficha de GPT-6 Astra un resultado de SecureBio. La puntuación de World Class Bio bajó de 61,6% a 59,2% porque la cifra original se obtuvo con búsqueda web activada; las mediciones de los modelos comparados, sin esa funcionalidad, también distinto.
GPT-Rosalind-6 no está abierto al público. OpenAI exige que cada organización demuestre una misión legítima en ciencias de la vida y un caso de uso creíble para acceder al sistema.



