La tarde se presentó gris por la lluvia, y la organización de Boca respondió con un detalle llamativo: distribuyó miles de paraguas con los colores y el escudo del club. Los hinchas los abrieron apenas aparecieron los equipos y la tribuna se convirtió en una escena diferente, colorida y desenfadada, que contrarrestó la previsibilidad climática.
Más allá de ese escenario, el tema que dominó fue el rendimiento del referee Nicolás Ramírez. En el primer tramo apareció una jugada clave: Martínez Quarta, defensor de River, cometió una falta sobre Merentiel cuando este ya se encaminaba hacia el arco. En el VAR se confirmó la infracción del último hombre y la expulsión resultó inevitable, decisión que pareció clara para la mayoría de los presentes.
River percibió el partido con la expectativa de verse perjudicado y, desde temprano, los reclamos se multiplicaron, alimentados también por la lectura de que había factores externos influyendo en el desarrollo. Otamendi y Montiel llevaron la voz de la protesta desde el mediocampo, y el equipo, más preocupado por las discusiones que por la generación de juego, quedó con un hombre menos a los diez minutos del complemento.
Con la salida de un jugador rival, River parecía haber encontrado un impulso para competir, pero su plan de juego quedó condicionado por la expulsión y por una dinámica que priorizó la interacción con el árbitro por sobre la elaboración de amenazas claras al arco rival. En ese tramo, el conjunto de River buscó acercarse a la meta contraria de manera contenida, mientras Boca intentaba sostener el ritmo y evitar desordenar su estructura.
Boca, por su parte, mostró una versión que no alcanzó la magnitud de su potencial, y el partido dejó la impresión de que la propuesta de ambos equipos quedó por debajo de lo esperado. A grandes rasgos, los dos conjuntos atravesaron el encuentro con un escenario extra deportivo que acentuó la tensión entre hinchas y críticos, y dejó en claro que, más allá del juego, el ánimo general alrededor del Superclásico está atravesado por desencuentros y controversias que intensifican la discusión sobre el presente del fútbol argentino.



