En la jornada en que Diego Armando Maradona habría celebrado su 66.º cumpleaños, Boca Juniors optó por una muestra emotiva: un video en el que fanáticos de distintas partes del país simulan una llamada al Diez para transmitirle su amor.
La producción reúne voces de varias generaciones, todas marcadas por la huella del ídolo en la historia del club. Los mensajes, cargados de emoción, reflejan la dimensión que Maradona dejó en la identidad xeneize.
Entre los testimonios más conmovedores, un fan llamado Manu se dirige al astro: “Hola, Diego, ¿cómo estás? Te habla Manu. Te extraño mucho; desde que se fue mi viejo, ver algo tuyo me emociona.” Otra oyente, Vicky, le dice de manera directa: “Te pienso siempre, ya sos eterno.” Óscar, desde Tucumán, le dejó este mensaje: “Te extrañamos mucho. Lo que hiciste por nosotros no se va a olvidar. Donde sea que estés, te voy a llamar genio. ¡Aguante Boca!”
Desde Entre Ríos, Juan recordó una tarde inolvidable en la Bombonera: “Saliste con la azul y oro, te paraste en el medio de la cancha y estabas tan pleno… esa tarde terminó siendo la mejor de mi vida. Te extraño todos los días, Dieguito.”
En lo deportivo, Maradona disputó 71 partidos oficiales con la camiseta de Boca, todos como titular, y convirtió 35 goles. Sus números globales en el club también incluyen 43 victorias, 16 empates y 12 derrotas, con un total de 5.980 minutos en cancha. Su paso por el club incluyó tres expulsiones y 16 cambios de jugador.
La llegada de Maradona a Boca, en 1981, significó un antes y un después para la institución: provenía de Argentinos Juniors y ya era figura de la Selección. En su primer año, formó dupla destacada con Miguel Brindisi y fue clave para conquistar el Metropolitano 1981, superando a Ferro Carril Oeste.
Más allá de lo deportivo, el vínculo entre Maradona y Boca superó lo futbolístico. Aunque su primera etapa fue breve, el cariño mutuo perduró. Regresó en 1995 para volver a agitar la Bombonera, y su último ciclo bajo la bandera xeneize abarcó momentos de gloria y de frustración, siempre atravesados por la pasión y el afecto de la gente.



