En el archivo de LA NACION reaparecieron imágenes inéditas en blanco y negro fechadas el 12 de noviembre de 1979. En esa jornada, Diego Armando Maradona tenía 19 años recién cumplidos y la selección argentina juvenil, que minutos antes se había consagrado campeona del Mundial Sub 20 en Japón en septiembre, se preparaba para un choque amistoso frente a Valencia, de España, en el estadio Monumental de River. Valencia llegaba con la presencia de Mario Kempes y bajo la dirección técnica de Alfredo Di Stéfano.

Las fotos muestran a Maradona en una faceta poco conocida: practicando tenis. Lo captan sosteniendo una raqueta de aluminio con la mano derecha y jugando dobles junto a algunos compañeros. El escenario es el Campo de Deportes de la Fundación Salvatori, en José C. Paz, lugar de concentración de esa selección y base de trabajo para el conjunto mayor que había ganado el Mundial de 1978, dirigido por César Luis Menotti. En aquel entonces, la Asociación del Fútbol Argentino aún no contaba con el predio de entrenamiento en Ezeiza.

En las imágenes, tres futbolistas aparecen de espaldas a la cámara, y uno de frente, pero a la distancia y al otro lado de la red. Surgieron conjeturas sobre identidades: ¿podría tratarse de Marcelo Bachino? ¿Y Abelardo Carabelli? La resolución empezó con un detalle: un jugador que aparece de perfil en uno de los extremos dejó entrever un parecido con Osvaldo Escudero. Efectivamente, Escudero —exjugador de Chacarita, Boca y Rosario Central— confirmó ser parte del registro al ser contactado por LA NACION. “Sí, soy yo”, afirmó desde Logroño, España. Junto a él reconoció al otro que se ve en primer plano, José Luis Lanao, conocido como el “Negro Lanao”, quien defendía Vélez y que también formó parte del Boca campeón de 1981; Lanao envió un mensaje a LA NACION para confirmar la identidad: “Y el de atrás, el que está de frente, es el Negro Lanao”.

Con esa pieza ya aclarada, quedaban por identificar los otros dos integrantes. Uno de ellos, más alto y con pantalón largo, parece medir la altura de la net con la raqueta; el otro, en la distancia, aún no se puede reconocer con claridad.

En definitiva, este nuevo material suma al archivo histórico y evidencia, una vez más, que la vida de Diego Maradona sigue ofreciendo capítulos y fotografías inéditas para quienes officean la memoria deportiva argentina.