Una nueva caravana integrada por más de 100 motocicletas volvió a generar pánico y malestar en distintos sectores del noreste de la ciudad de Córdoba, durante las madrugadas del fin de semana. El convoy ingresó a la Capital por la Variante Juárez Celman y, en sus primeros movimientos, se registró sobre la avenida Japón y en la intersección de Juan B. Justo y Diagonal Ica, en el barrio General Bustos, para luego dirigirse hacia General Paz, en las inmediaciones de la Costanera.

Vecinos entrevistados por Cadena 3 y ElDoce.tv indicaron que este fenómeno se repite cada fin de semana y que altera el descanso de familias, bebés, adultos mayores y personas con condiciones de salud. Las principales quejas apuntan a escapes libres que generan ruidos comparables a detonaciones, altas velocidades y maniobras de alto riesgo. En un escrito difundido en las últimas horas, los vecinos reclamaron la intervención del Gobierno provincial, la Policía de Córdoba y la Municipalidad.

Ante la multiplicación de denuncias, la Policía y la Municipalidad de Córdoba desplegaron operativos preventivos en puntos clave como la avenida Bulnes, la Colectora Interna y la Circunvalación (kilómetro 1, en el barrio Los Gigantes), donde se constató la presencia de agrupaciones que llegaron a sumar hasta 200 motos.

Entre el viernes y el sábado, los operativos permitieron la aprehensión de varias personas y el secuestro de más de 50 motocicletas y 9 automóviles por infracciones al Código de Convivencia Ciudadana y a normas de tránsito. Incluso, uno de los rodados secuestrados tenía pedido de captura vigente.

La Circunvalación fue escenario de una escalada de violencia: se registraron intentos de agresión hacia el personal policial, por lo que los agentes emplearon recursos de dispersión no letales y agentes químicos para romper la concentración. No se reportaron lesionados, ni entre efectivos ni entre civiles.

Estos hechos remiten a operativos similares realizados el 31 de agosto en barrios como Yofré, Parque Niños Urbanos y Parque de las Tejas, que finalizaron con más de 150 personas aprehendidas y 130 rodados incautados.

En respuesta a la gravedad y la recurrencia de la problemática, el ministro de Seguridad de la Provincia, Juan Pablo Quinteros, afirmó públicamente que no se puede naturalizar esta clase de conductas. “La diversión no puede pasar por correr picadas, evadir controles o agredir a un policía. Poner en riesgo la vida propia y la de terceros tiene consecuencias. La Policía y la Municipalidad deben profundizar el trabajo coordinado para prevenir, controlar y sancionar estas conductas. Y las familias también tienen responsabilidad: si ven que alguien de su entorno arma una moto con escapes no reglamentarios, luces prohibidas o modificaciones que aumenten el ruido, deben denunciarlo.”