BYD, sigla de Build Your Dreams, nació en 1995 en Shenzhen, China, como fabricante de baterías. Su fundador es Wang Chuanfu, un químico de origen humilde que milita en el Partido Comunista y que, según Forbes, acumula un patrimonio cercano a los 20.500 millones de dólares. De esa raíz nació una empresa centrada en la movilidad eléctrica que hoy es una corporación diversificada: cotiza en las Bolsas de Hong Kong y Shenzhen y, el año pasado, comercializó casi 5 millones de vehículos, con la mitad de esas ventas en modelos 100% eléctricos y la otra mitad en híbridos.

La llegada de BYD a Argentina, en el marco de la apertura económica, se dio en medio de un entorno de cambios y, a la vez, de tensiones geopolíticas entre China y Estados Unidos. En su primer año en el país, la marca causó un impacto notable en el mercado local: logró ubicarse entre las 10 automotrices más vendidas y ya busca subir al podio para convertirse en líder, aunque la compañía no dio una fecha precisa para ese objetivo. A nivel global, BYD superó a Tesla y, en 2025, se convirtió en el mayor vendedor de vehículos eléctricos del mundo.

En Argentina, el negocio se desarrolla con una red formal de 18 puntos de venta y presencia en más de nueve provincias. La oferta local combina modelos 100% eléctricos con variantes híbridas enchufables, en una estrategia de posicionamiento que contrasta con la presencia de otras marcas orientales, que operan a través de importadores y distribuidores.

Según datos de Acara, en octubre se patentaron 45.965 unidades a nivel nacional, una caída interanual del 12% y una baja del 8,4% frente a septiembre. El sector continúa regulado por cupos de importación y beneficios arancelarios para electrificados, decisiones que se toman con el apoyo de cabildeos sectoriales y en un contexto general de ajuste para el parque automotor.

A nivel local, la gestión de BYD está a cargo de Christian Kimelman, un ejecutivo brasileño de origen alemán que acumula 25 años de trayectoria con Mercedes-Benz en Argentina, Brasil y Alemania. En octubre, la compañía conmemoró un año desde su desembarco masivo en el segmento automotriz argentino, subrayando que ya operan en el país desde hace casi una década mediante un negocio puntual de buses en Mendoza y que, con la llegada de autos, buscan ampliar su presencia y acelerar su crecimiento.

En definitiva, BYD continúa avanzando en un mercado cada vez más competitivo y regulado, manteniendo un tono de crecimiento ambicioso y apuntando a consolidar una posición de liderazgo en movilidad eléctrica en Argentina.