Históricamente, el primer empleo era la oportunidad para aprender a trabajar en equipo, resolver problemas y tomar decisiones. Hoy esa dinámica cambió: las compañías exigen desde el inicio habilidades que antes se cultivaban con años de trayectoria, y la inteligencia artificial facilita o asume tareas que antes quedaban en manos de quienes recién comienzan.
Este fenómeno no es exclusivo de Argentina. El Global AI Jobs Barometer 2026, elaborado por PwC, analizó más de 1.000 millones de avisos laborales en 27 países y encontró un mercado de dos velocidades: en ciertos roles la IA potencia a profesionales especializados, mientras en otros permite que personas con menos experiencia lleven a cabo tareas que antes requerían mayor experticia.
Los empleos de entrada con mayor exposición a la IA muestran siete veces más probabilidades de exigir competencias propias de perfiles senior, como liderazgo, creatividad e interacción cara a cara. Esos puestos “seniorizados” crecieron 35% desde 2019, mientras que otros empleos de inicio registraron una caída del 10%.
En el ámbito local, la tendencia se advierte con claridad en el sector tecnológico. Según Streambe, en 2025 los perfiles de desarrollo representaban el 40% de las búsquedas de la compañía; ese peso cayó a 18% en 2026. Al mismo tiempo, las posiciones vinculadas a IA pasaron de 12% a 33%. En ese marco, disminuyó la demanda de Front-End, Back-End, Full Stack y QA manual, y aumentó la búsqueda de perfiles como AI Engineer, Data & AI Integrator y DevOps Engineer.
Durante 2026, la firma identificó apenas una búsqueda catalogada como junior, y más del 85% de las búsquedas actuales se orientan a perfiles semi senior y senior.
Para quienes buscan su primer puesto, el principal escollo aparece en la práctica. Marcelo Roitman, director general de Experis y vicepresidente de ManpowerGroup Argentina, señala que nueve de cada diez jóvenes en el país tienen dificultades para encontrar trabajo y el 72% identifica la falta de experiencia como el obstáculo principal.
En la misma línea, Andrea Avila, CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, concluye que la IA impacta algunas tareas que históricamente funcionaban como primer entrenamiento para perfiles junior, aunque estima que los cambios son puntuales y no generalizados. Avala que la IA eleva la vara de las habilidades requeridas para las posiciones de entry level.
Desde Wild, consultora de recursos humanos, señalan que el mercado está marcado por la búsqueda de eficiencia, estructuras más reducidas y una organización orientada a talento con mayores requerimientos de experiencia.



