La 21ª Feria del Libro “Mar del Plata Puerto de Lectura” llega a su última jornada, que será el domingo 1° de noviembre. Inició el viernes 23 de octubre en el Centro Cultural Estación Terminal Sur del Paseo Aldrey y ofrece más de treinta puestos, más presentaciones, mesas y talleres, con entrada libre y gratuita en horario de 14 a 20.
La organización está a cargo de la Universidad Nacional de Mar del Plata y la Cámara de Libreros del Sudeste de la Provincia de Buenos Aires, con el respaldo del municipio de General Pueyrredón a través de EMTURyC y de la fundación de la casa de estudio. El programa combinó voces de alcance nacional con la producción local: pasaron por la feria autores como Hugo Alconada Mon, Reynaldo Sietecase, Alejandra Kohan, Federico Jeanmaire, Santiago Speranza y Luciana De Luca, entre otros. También hubo mesas centradas en el género policial, presentaciones de editoriales regionales y, este sábado, dos encuentros con el editor de Hwarang, sello dedicado a la literatura coreana. En la apertura, la rectora Mónica Biasone subrayó que la feria funciona también como vitrina de lo que producen investigadores, docentes, trabajadores y estudiantes de la universidad pública.
El balance de los libreros funciona como una radiografía del consumo cultural en tiempos de ajuste. Aseguran que el primer día y el fin de semana inaugural registraron buena afluencia y ventas, mientras que al inicio de la semana la circulación fue menor. Un vendedor señaló que la caída está ligada a la coyuntura económica y al momento del mes, descartando expectativas y confiando en que el último fin de semana pueda mejorar.
Entre los números que circulan entre los puestos, se estima un promedio de 2 a 3 libros por visitante, con tickets que oscilan entre 30.000 y 50.000 pesos. Las ventas se sostienen gracias a mecanismos de financiamiento como cuotas sin interés en tarjetas, descuentos de Cuenta DNI, la billetera del Banco Provincia, y mesas de saldos con títulos desde 10.000 pesos. Se destaca una contradicción: el acceso al libro depende de una herramienta de un banco público en un contexto nacional de retirada del Estado.
La ubicación volvió a jugar a favor. En Libros de Arena estimaron que, este año, las ventas superaron a las del año anterior, cuando la feria estuvo en un lugar distinto. Otros puestos coincidieron en que el regreso al Paseo Aldrey ayudó a captar más público.
Sobre las preferencias, la demanda de novela histórica permanece fuerte, encabezada por Viviana Rivero y Florencia Bonelli, junto con títulos de Gabriel Rolón en ficción y ensayo. Pero lo más notable fue el auge de la literatura infantil. En La Gruta, la primera librería infantil de la ciudad, contaron que la saga de Harry Potter continúa vendiéndose incluso años después de su apogeo.



