La convocatoria a indagatoria de Jonathan y Emmanuel Kovalivker, presidente y vicepresidente de Suizo Argentina S.A., para declarar ante la Justicia en la causa por posibles maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) quedó fijada para el 4 de noviembre, según confirmaron fuentes judiciales. En un esquema investigado por la fiscalía, los empresarios habrían participado de un entramado coordinado con funcionarios de la ANDIS para direccionar compras y fijar precios de medicamentos de alto costo.
El escrito de imputación, elaborado por el fiscal Franco Picardi, titular de la Fiscalía Federal N.º 5, y por Sergio Rodríguez de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), describe un papel protagónico de Suizo Argentina en las compras de fármacos e insumos de alto costo destinados a beneficiarios del Programa Federal Incluir Salud. Según la Fiscalía, los hermanos Kovalivker no serían simples proveedores del Estado, sino actores centrales de maniobras junto a funcionarios de la ANDIS y otros actores privados para adjudicaciones, fijación de precios y obtención de ganancias millonarias.
En el dictamen se sostiene que existió una “cooptación” de la ANDIS por parte de Suizo Argentina S.A., que habría recibido información anticipada sobre procesos de compra, participó en la definición de precios y ejerció influencia sobre decisiones del organismo, incluso respecto de qué proveedores debían cobrar. La representación del Ministerio Público cuestiona la posibilidad de que los empresarios actuasen de manera aislada, señalando que habrían operado desde la conducción de la firma.
Suizo Argentina respondió a las imputaciones con un rechazo tajante. La empresa calificó de falaz la acusación y cuestionó tanto las pruebas incorporadas como el pedido de indagatoria, asegurando que el material utilizado está fuera de contexto y que algunas personas mencionadas no integran la firma ni tuvieron vínculos comerciales o personales con ella. En su defensa, la firma recordó su historia de 100 años en el país y subrayó que ANDIS era apenas uno de sus más de 10.000 clientes. Además, aseguró que el 95% de su facturación proviene del sector privado, negando las interpretaciones que, a su juicio, buscan presentar una imagen distorsionada de la empresa.



