Ayer, Boox presentó el Palma 3, un equipo que busca mezclar la estética de un teléfono con la de una mini tableta, pero con una pantalla de tinta electrónica similar a la de Kindle y sin conectividad celular.
Corre con Android 16 y permite usar apps del amplio ecosistema Android, desplegadas en una pantalla de tinta electrónica de 6,1 pulgadas y formato rectangular estándar. No está pensado para juegos: la propuesta es aprovechar la visibilidad al aire libre y la productividad, reduciendo distracciones típicas de una pantalla a color. Aun así, la tasa de actualización de la tinta permite ver videos como YouTube o TikTok sin mayores contratiempos, aunque en escala de grises.
Entre sus especificaciones hay un procesador de ocho núcleos, 6 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento. Su chasis es de metal, con un grosor de 7,8 mm y un peso de 185 gramos. En la parte trasera se ubica una cámara de 16 megapíxeles y admite escritura con un lápiz especial (InkSense Plus). También trae micrófonos para grabar y transcripciones, parlantes, conectividad Wi‑Fi y Bluetooth, y una batería de 3950 mAh. Su precio internacional se fija en 320 dólares, y no incluye conectividad celular.
El mercado de dispositivos con pantallas de tinta electrónica ya alberga a varias firmas: Boox, Hisense y Bigme ofrecen smartphones con este tipo de pantallas, mientras que TCL apuesta por sus modelos con Nxtpaper, que incorporan un modo “tinta electrónica” para facilitar la lectura sin interrupciones.
Hace poco, TIME destacó como uno de los productos tecnológicos de 2026 al Xteink X4 Pro, un lector de tinta electrónica de 4,3 pulgadas que se promete compacto y capaz de, de forma opcional, adosarse a un smartphone. Su pantalla es táctil y retroiluminada, y su equipo, sucesor del Xteink X3 probado en agosto, mantiene un perfil delgado (5,95 mm) y una batería de larga duración, con un precio de 99 dólares. Su diseño abierto facilita cambiar el sistema operativo base, para desplegar distintas opciones enfocadas en la lectura.
Boox también cuenta con el Palma Pico, un modelo de características semejantes, pero con una pantalla de 3,97 pulgadas y compatibilidad con Crosspoint, el firmware más popular en este segmento.
En conjunto, estos dispositivos priorizan pantallas monocromáticas de tinta electrónica, presentes en lectores como Kindle, y buscan ofrecer opciones para leer y trabajar sin las distracciones propias de pantallas a color. En el caso del Palma 3, la fórmula es una experiencia más cercana a un “teléfono” con tinta que a un tablet convencional.



