Terra es un modelo de OpenAI diseñado para ir más allá de la simple generación de respuestas y empezar a realizar acciones dentro de una computadora. Puede leer lo que aparece en la pantalla, moverse entre distintas aplicaciones y ejecutar tareas de manera autónoma, sin limitarse a indicar pasos a seguir.
Entre sus capacidades figura la lectura de datos de facturas y su carga directa en softwares de contabilidad, además de completar campos y gestionar trabajos que tradicionalmente requieren intervención humana. Con Terra, la interacción deja de centrarse en pedir instrucciones y pasa a permitir que la IA interactúe con las herramientas necesarias para avanzar en el trabajo.
Otra de las mejoras clave es la interpretación de imágenes y la reducción de errores en las respuestas. El objetivo es que estas herramientas se encarguen de tareas cotidianas con mayor precisión y minimizando las correcciones por parte del usuario.
En cuanto a la operatividad, Terra puede usar programas y completar tareas dentro de ellos, en lugar de limitarse a explicar cómo hacerlo. Si tiene acceso a las herramientas adecuadas, puede avanzar con el trabajo de forma directa, como por ejemplo leer una factura y volcar la información en un programa de contabilidad.
El desarrollo también puso un fuerte énfasis en el costo. Los precios estándar de su API son un 50% más bajos que los de GPT-5.6 Terra, una rebaja pensada para compañías que procesan grandes volúmenes de información, ya que las operaciones repetitivas pueden generar ahorros significativos.
La versión se está integrando a ChatGPT Work y a Codex para usuarios de planes pagos, incluidos Plus y Pro. Los desarrolladores pueden acceder a Terra a través de la API de OpenAI, aunque por ahora no está disponible como opción en las conversaciones habituales de ChatGPT.
Una de las funciones más relevantes de Terra es su capacidad para reconocer elementos de la pantalla y trabajar con ellos. Puede identificar información en documentos digitales, interpretar tablas y completar formularios, siempre que cuente con el acceso a las aplicaciones necesarias para realizar esas operaciones.
Los planos de arquitectura representan un desafío mayor. Para entenderlos, no alcanza con leer medidas o identificar nombres de habitaciones; también es necesario discernir la distribución de los elementos y utilizar esa información para construir una representación tridimensional.
OpenAI evaluó esta habilidad con una prueba que incluía convertir dibujos técnicos en modelos 3D. En esa prueba, Terra superó a GPT-5.6 Terra en 15 puntos porcentuales cuando ambos emplearon un razonamiento de nivel medio, y lo hizo con un costo por tarea notablemente menor.
En esa misma evaluación, Terra igualó el rendimiento de GPT-6 Astra, uno de los modelos más potentes de la compañía. La diferencia radica en su estructura de precio: Terra ofrece una compensación atractiva en términos de costo por tarea, lo que podría convertirla en una opción interesante para despliegues que requieren alto volumen de operaciones.



