El escenario de recesión y pérdida del poder adquisitivo que atraviesa la economía argentina continúa golpeando con dureza al sector minorista. En un marco nacional dominado por el ajuste fiscal, la inflación elevada y la desaceleración de la actividad en los principales conglomerados urbanos, Córdoba volvió a reflejar la crudeza de la crisis en sus vidrieras.
Según el Observatorio Comercial de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), al analizar los tramos comerciales más relevantes de la Capital —centro, barrios y shoppings— las ventas minoristas en unidades registraron una caída del 19% en la comparación interanual respecto de octubre de 2025. Al mismo tiempo, la rentabilidad de los comercios cayó 21%, dejando al desnudo la presión de costos operativos como tarifas, alquileres y logística.
En el plano provincial, los datos dispararon alarmas en el Panal, donde la gestión del gobernador Martín Llaryora sigue con especial preocupación la desaceleración de los ingresos por Ingresos Brutos y el efecto de la retracción del consumo en el empleo formal de la Capital.
La dinámica intermensual (octubre frente a septiembre de 2026) no mostró alivio: las ventas en unidades se replegaron 5% y la rentabilidad cayó 7%.
Este deterioro ocurre pese a una de las fechas comerciales más relevantes del año: el Día de la Madre, celebrado el 18 de octubre. Según registros de la CCC, para esa jornada las ventas ya habían mostrado una caída del 4% en unidades y un desplome del 9% en rentabilidad respecto de la misma celebración del año anterior.
El informe de la CCC también incluye un análisis sobre las dinámicas de compra de los consumidores cordobeses en la Capital, apuntando a cambios en los patrones de consumo en el contexto actual.



