El cofundador de Oracle, Larry Ellison, afirmó durante la cumbre AI World de la compañía que la inteligencia artificial podría empujar a las personas a estar “más sanas y más ricas” siempre que las autoridades modifiquen su marco tributario para responder a una economía dominada por la automatización.

En la sesión de preguntas y respuestas del cierre del evento, Ellison describió un escenario en el que sistemas de IA y robots ayudarían a reducir notablemente el costo de bienes y servicios. Aclaró que no contempla un reemplazo total de la fuerza laboral, sino un aumento de la productividad humana gracias a la tecnología.

“Eso me parece bastante extremo”, afirmó al referirse a predicciones que señalan la desaparición de todos los puestos de trabajo. Reconoció que la automatización desplazará algunos empleos y señaló como ejemplo al sector del transporte compartido, con la creciente aprobación de vehículos autónomos en Las Vegas y otras ciudades.

No obstante, subrayó que el impacto no será homogéneo entre las distintas ocupaciones. Mencionó, además, que posee licencia de piloto y que, pese a décadas de desarrollo, el piloto automático no ha sustituido a los pilotos humanos.

Según su visión, los humanos seguirán cumpliendo roles de supervisión en múltiples industrias, incluso cuando ciertas funciones de trabajadores del conocimiento evolucionen hacia la gestión de agentes de inteligencia artificial.

Para ilustrar su argumento, presentó un escenario hipotético de una vivienda construida completamente por robots y planteó que, si el costo humano representara un 80% del total, la automatización podría abaratar ese precio de forma sustancial.

Con ese ejemplo, introdujo la idea del “ingreso alto universal”, un concepto que otros líderes tecnológicos, como Elon Musk, ya habían sugerido. Según Ellison, sería necesario pasar de gravar el trabajo humano a gravar el valor agregado generado por la automatización. De esta forma, cuando las máquinas aporten valor, ese valor podría ser gravado, permitiendo sostener un ingreso alto universal.

El debate sobre el ingreso alto universal, según él, es una evolución del concepto de ingreso básico universal (IBU), orientado a otorgar un flujo de ingresos regulares para cubrir necesidades básicas. El desarrollo de la productividad impulsada por IA, afirmó, podría generar suficiente riqueza como para sostener ingresos significativamente mayores incluso ante una menor actividad laboral humana.