Boca le ganó a River en el Superclásico y quedó a un paso de consumar el título: si logra vencer a Defensa y Justicia este viernes en La Bombonera, quedará primero en la tabla anual y asegurará la Liga, además de avanzar directo a la Libertadores. El triunfo del local se sustentó en gran parte en que River quedó limitado por una temprana expulsión y, a partir de ahí, el equipo de Gustavo Costa encontró los momentos para adelantarse y sostener la ventaja.
Todo se complicó muy temprano: a los 9 minutos, Lucas Martínez Quarta recibió la roja por una falta de último recurso sobre Merentiel, dejándole al conjunto millonario un escenario adverso para combatir. Con un hombre menos, River intentó reorganizarse, incluso modificó su dibujo: Ponzio sacó a Beltrán para sumar a Lautaro Rivero en la defensa y buscar un equilibrio con una línea de cuatro en el fondo y un mediocampo más compacto. Aun así, la precisión no acompañó y Boca logró imponer su ritmo en la etapa inicial.
La única conquista llegó a los 27 minutos, cuando Luciano Di Lollo conectó un cabezazo tras un córner servido desde la derecha por Villa. Ese tanto encendió la ansiedad en River y activó el despliegue ofensivo de Boca, que pasó a dominar las acciones y a controlar los tiempos del partido. En ese tramo, Boca encontró el funcionamiento que buscaba: Delgado demostró movilidad para distribuir el juego, Ascacibar recuperó balones con regularidad y Paredes aportó claridad desde el eje, aportando la organización necesaria para las llegadas al área rival. En defensa, River quedó expuesto a los movimientos de Boca, y Rivero llegó casi a la pelota en una oportunidad que pudo haber complicado a Montero, mientras Merentiel probó de cabeza pero su remate quedó por encima.
En el complemento, Lautaro Pereyra ingresó por Tomás Silva y Almada, con funciones más defensivas que ofensivas, se acercó a Correa para intentar abrir huecos y darle más profundidad a la visita. Aunque River tuvo más control de la pelota, la inquietud y la frustración fueron creciendo entre los jugadores del conjunto de Marcelo Gallardo, que no encontró la manera de traducir esa posesión en ocasiones claras. Montiel, Otamendi y Acuña protestaron ante el árbitro Ramírez, que no dejó de llamar la atención por algunas decisiones discutibles en el desarrollo del juego. River nunca logró igualar el marcador pese a estar con un hombre menos y la derrota se cerró a los 79 minutos cuando Ramírez expulsó a Montiel por una entrada fuerte a Blanco.
En este marco, la victoria de Boca no solo dejó tres puntos en casa, sino que también lo colocó en condiciones de sellar la Liga y de encaminarse hacia la Libertadores, manteniéndose como el equipo dominante del torneo en la jornada.



