Jorge de Mendonça, presidente de la Asociación de Transporte Intermodal de América del Sur (AIMAS), cuestionó el proyecto de desregulación del transporte de carga por cabotaje fluvial impulsado por Federico Sturzenegger. Según el especialista, la iniciativa resulta inviable tal como está planteada, ya que permitiría operar entre puertos con barcos de cualquier bandera y tripulación de cualquier nacionalidad sin reglas claras, lo que no soluciona los problemas existentes.
De Mendonça afirmó que, bajo ese esquema, el barco pasaría a ser el actor principal del sistema sin respuestas para la mayoría de los cargadores y, por ende, no conseguiría cubrir la demanda real. Agregó que los clientes pequeños y medianos, que conforman la mayor parte del mercado, quedarían fuera porque manejan cargas de volúmenes reducidos. Por su parte, las grandes empresas no suelen realizar transportes de gran escala entre puntos fluviales, lo que, para él, evidencia que el modelo ignora el rol crucial del camión para lograr escala y reducir costos operativos y la huella de carbono.
La solución, indicó, pasa por entender la complementariedad entre las distintas modalidades para elevar la eficiencia global del sistema. Propuso que el camión se encargue de las distancias cortas y el cabotaje de las rutas más largas, estableciendo una cadena logística en la que intervengan ambas modalidades y, además, los puertos y otros actores. Si se recupera una cultura de trabajo conjunto entre todos los implicados, podría alcanzarse el máximo beneficio, incluyendo una reducción promedio del 30% en el costo del flete para el cargador.



