La derrota de Flávio Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva en la contienda presidencial llevó a un episodio de alta tensión en Brasil en apenas tres días. El senador por el Partido Liberal (PL) cuestionó el resultado y anunció que intentaría anular las elecciones. Al día siguiente, la Justicia le prohibió salir del país y le cancelaron los pasaportes por una causa ligada a lavado de dinero y evasión fiscal.
En las primeras horas del martes comenzaron a circular versiones sobre una posible fuga hacia Estados Unidos, presuntamente a través de la Argentina. El eje de la atención fue un jet privado Gulfstream G400, con matrícula LV-JQW y operado por Baires Fly, estacionado en el Aeropuerto de Puerto Iguazú. Se habló de un plan de vuelo cancelado y de cuatro pasajeros brasileños que ya ocupaban titulares en la prensa internacional.
Tanto el entorno político de Bolsonaro como el propio Gobierno argentino rechazaron la idea de un ingreso al país del senador. El vocero presidencial Adrián Ravier negó que Flávio Bolsonaro hubiese pedido asilo político. En medio de la tensión, la prensa brasileña llegó a reportar que el senador estaba en ruta hacia Estados Unidos, versión que luego resultó ser falsa.
Con el paso de las horas, la cobertura mostró que la denominada maniobra de distracción no aportó evidencia alguna sobre una fuga concreta y no aparecieron imágenes verificables de Flávio en territorio estadounidense.
Ya durante la noche, el equipo de TN en Iguazú recibió información sobre una caravana de vehículos que habría trasladado a la familia Bolsonaro hacia el aeropuerto local. Más tarde, Migraciones confirmó que Flávio Bolsonaro había ingresado a Argentina ayer, a las 22:50, acompañado por su esposa y sus dos hijas, a través del Puente Internacional Tancredo Neves, en Misiones. El organismo añadió que los integrantes de la familia presentaron documentación válida y no tenían impedimentos legales para ingresar al país.
Sin embargo, la Justicia brasileña mantenía vigente la prohibición de salida y el congelamiento de pasaportes por causas de lavado de dinero y evasión, lo que abre interrogantes sobre el momento y la forma del eventual cruce de fronteras, si existió respaldo institucional para la entrada a Argentina y si realmente hubo un impedimento previo para ello.
Lula da Silva obtuvo la victoria en la segunda vuelta con el 51,78% de los votos frente al 48,22% de Flávio Bolsonaro, con el 99,81% de las urnas escrutadas, recuperando la delantera que el senador había logrado en la primera vuelta.



