El giro político entre Argentina y Brasil, marcado por la salida de Flávio Bolsonaro hacia Argentina y por la decisión de la Casa Rosada de no reconocer formalmente el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva, coloca al presidente argentino, Javier Milei, ante una agenda internacional en la que podría cruzarse de nuevo con Lula, aunque por ahora no hay un encuentro confirmado para las próximas semanas.
El Gobierno argentino confirmó a Infobae que Milei viajará a la capital española para participar de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará los días 4 y 5 de noviembre.
En contraste, según fuentes de Itamaraty consultadas por este medio, Lula da Silva no asistirá a esa cita por motivos de agenda y, en su lugar, delegará la representación en su canciller, Mauro Vieira.
La ausencia de Lula evitaría una situación incómoda para Milei, quien llega a España en un momento de alta fricción entre Buenos Aires y Brasilia desde el inicio de la gestión actual.
La Casa Rosada, por su parte, no felicitó a Lula tras su victoria en el balotaje, y circulan versiones sobre una eventual participación argentina en el operativo que permitió que Bolsonaro ingresara por Misiones y viaje luego a Estados Unidos en un avión privado. El episodio ya ha generado consecuencias políticas y judiciales.
La jueza federal María Eugenia Capuchetti ordenó conservar las imágenes de las cámaras de seguridad del aeropuerto de Puerto Iguazú y solicitó a Migraciones información sobre los controles al vuelo y a sus pasajeros, en el marco de una denuncia por la posible participación de argentinos en la salida del excandidato brasileño. Por el Ejecutivo, sostienen que Lula no tenía restricciones registradas en Interpol ni impedimentos para ingresar o salir de Argentina, y que, por ello, no habría cometido delito alguno. Diego Santilli, jefe de Gabinete, afirmó que el ex mandatario brasileño ingresó al país por Migraciones sin impedimentos y que luego viajó a Estados Unidos vía Guayaquil.
La relación con Lula continúa deteriorándose. El líder brasileño agradeció públicamente un saludo de Mauricio Macri por su reelección y recordó tiempos en que las diferencias entre ambos países “se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana”, sin mencionar expresamente a Milei, en una señal de lectura diplomática del momento.
Antes de Madrid, la primera reunión entre las cancillerías argentinas y brasileñas se dará en Atlanta, en el marco de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20 (30 y 31 de octubre). Allí, el canciller Mauro Vieira tendrá su primer cruce formal con Pablo Quirno, subsecretario de Asuntos Estratégicos de Argentina, como anticipo de los intercambios multilaterales que marcarán la relación bilateral. Se espera, entonces, que sea la primera oportunidad de medir, en un foro abierto, el alcance de la tensión entre ambos países.



