El Fondo Monetario Internacional afirmó haber cerrado con el Gobierno argentino un conjunto de medidas destinadas a fomentar el crecimiento, tras la aprobación de metas fiscales y de reservas que condicionan los desembolsos del organismo. En paralelo, la gestión que lidera Javier Milei busca mostrar que, aunque la economía está estancada, se mantiene el rumbo hacia la expansión; para el FMI, sin embargo, la salida pasa por profundizar el ajuste.

La portavoz del FMI, Julie Kozack, explicó que hubo un acuerdo con el equipo económico que encabeza Luis Caputo, y que se acordaron cuatro medidas cuyo objetivo es fortalecer el crecimiento y ampliar sus beneficios en la economía argentina. Aunque la nota oficial no detalla cada punto, la vocera subrayó que, entre las líneas generales, se busca ampliar los mercados de capitales y el acceso hipotecario como herramientas para respaldar la inversión privada y dinamizar la demanda interna. También se aludió a la necesidad de avanzar en mayor flexibilidad laboral, alineada con la visión del FMI de que ese marco facilita la generación de empleo en el sector privado.

El anuncio llega en medio de la reciente interconexión entre el programa de financiamiento del FMI y el ritmo de desembolsos. Esta semana, la institución comunicó que se cerró un acuerdo técnico en la tercera revisión y dejó la puerta abierta a un nuevo desembolso por 900 millones de dólares, sujeto a la aprobación final del Directorio Ejecutivo.

El FMI destacó que las políticas macroeconómicas, disciplinadas y las reformas orientadas al mercado siguen apoyando la desinflación y mejorando la posición externa de Argentina, con una acumulación de reservas que, según el organismo, supera los compromisos establecidos en el programa. Partiendo de ese marco, se acordó un paquete de políticas "equilibradas" para reforzar aún más la estabilidad.

Durante su conferencia en Washington, Kozack Williams enfatizó que Argentina debe mantener su rumbo con políticas sólidas y, al mismo tiempo, ampliar los beneficios logrados. Afirmó que la prudencia macroeconómica sostenida, junto con reformas que impulsen la inversión, el financiamiento y la creación de empleo, debe sostener el crecimiento a futuro.